lunes, 30 de abril de 2012

Ribera del Duero (III): Bodegas Protos

Os hemos hablado ya de la mejor parte de nuestro viaje a Ribera del Duero, la visita a López Cristóbal, aunque también pasamos por otros lugares de los que aprendimos cosas nuevas.


En la localidad de Peñafiel visitamos la bodega Protos, donde descubrimos que el que es uno de los mayores exportadores de vino españoles es también una parte fundamental de la historia vinícola de esta región. La bodega nació a principios del siglo XX como la primera cooperativa de la zona cuyo objetivo era producir y comercializar vinos de calidad. La cooperativa se denominó Bodega Ribera del Duero muchos años antes de convertirse en la actual Bodegas Protos y ceder así su nombre original a la Denominación de Origen Ribera del Duero, de la que fueron los grandes precursores.

Protos organiza muchas visitas a lo largo del día y para grupos más bien grandes y hetereogéneos, por lo que el recorrido está bastante estandarizado para todo el público que asiste. Eso sí, la visita nos muestra sitios que bien merecen la pena ver. El recorrido se inicia en las bodegas subterráneas sobre las que se levantó el gran productor de vino que es hoy día y que se encuentran inmersas en lo más profundo del monte sobre el que emerge el castillo de Peñafiel. Esta zona la constituyen decenas de pasillos muy largos, aún hoy abarrotados de barricas que se apilan a cada lado. Los techos y paredes son directamente la roca de la montaña, y apenas se han construido algunos arcos para asegurar la estructura. En algunos pasillos existen respiraderos que consisten en largas perforaciones desde la cima del monte, necesarios para mantener una buena climatización y renovación del aire. Y algo que núnca habíamos visto: bajo nuestros pies, varias tinas excavadas en el suelo, que aunque cada vez menos, han servido durante todos estos años para depositar la uva en las fases de fermentación. El sistema es curioso... pero la verdad, teniendo las alternativas que hay hoy en día, ¡nos extraña que aún esté en uso!


Adaptándose a su situación actual de inmenso productor, Protos construyó hace unos años la imponente obra arquitectónica que pasaría a cobijar las instalaciones modernas de las que ahora disponen. La construcción, firmada por el arquitecto Richard Rogers, se comunica bajo tierra con las primeras instalaciones, aunque desde el exterior son la perfecta imagen de la contraposición: las rudimentarias edificaciones de roca integradas en la montaña frente a cinco majestuosos arcos de madera que coronan una nave gigantesca sobresaliendo en la ciudad. El pequeño productor frente al poderoso exportador.

Nuestro paso por Protos finalizó con una cata de vinos que nos brindó la oportunidad de descubrir el trabajo de la bodega en la D.O. Rueda con su Verdejo. Este es un blanco que, si bien no arriesga demasiado, ofrece todo lo que se puede esperar de un vino de sus características: es un vino muy fresco que regala un buen abanico de aromas muy afrutados y agradables, siempre asociados a la variedad de uva Verdejo. Igualmente fresco resulta en boca, donde el punto justo de acidez lo hace buen compañero de platos ligeros como los que empezaremos a tomar ahora que se acerca el buen tiempo.

Como no podia ser de otra manera, también pudimos probar el archiconocido Protos Crianza, en este caso de la añada 2009. Cada año resulta un vino muy correcto, con un mismo perfil, una misma filosofia: agradable, con aromas a frutos rojos, y el toque de madera, muy suave en boca, que no disgusta a nadie. No deja de ser casi un clon del año anterior, sin que las condiciones climáticas o los otros factores que varian cada año se vean claramente reflejados en el vino final. ¡Éste parece que es el precio que se tiene que pagar por tener un producto tan global!



*****

Us hem parlat ja de la millor part del nostre viatge a la Ribera del Duero, la visita a López Cristóbal, tot i que també vam passar per altres llocs on vam aprendre força coses.


A la població de Peñafiel, vam visitar el celler Protos, on vam descobrir que qui és un dels majors exportadors de vi espanyols és també una part fonamental de la història vinícola d'aquesta regió. El celler va néixer a principis del segle XX com la primera cooperativa de la zona amb l'objectiu de produir i comercialitzar vins de qualitat. La cooperativa es va anomenar Bodega Ribera del Duero molts anys abans de convertir-se en l'actual Bodegas Protos i cedir així el seu nom original a la Denominació d'Origen Ribera del Duero, de que van ser precursors.

Protos organitza moltes visites durant el dia i per a grups més aviat grans i heterogenis, amb el que el recorregut està força estandaraditzat per a tot el públic. Això sí, la visita ens mostra llocs que val la pena de veure. Tot comença a les bodegues subterrànies on es va aixecar el gran productor de vi que és avui dia i que es troben amagades sota el turó on hi ha el castell de Peñafiel. Aquesta zona està composada de desenes de passadissos molt llargs, encara avui plens de bótes que s'amunteguen a cada banda. Els sostres i les parets són directament la roca de la muntanya, i s'hi han construït escassos arcs per assegurar-ne l'estructura. En alguns passadissos hi ha xemeneies que arriben a l'exterior del turó i que serveixen per mantenir una bona climatització i renovació de l'aire. I quelcom ben curiós: sota els nostres peus diverses tines excavades a la roca, que, tot i que cada cop menys, han servit durant tots aquests anys per depositar el raïm en les fases de fermentació. El sistema és curiós... però la veritat, tenint les alternatives que hi ha avui dia, ens estranya que encara se'ls hi doni ús!


Adaptant-se a la seva situació actual d'immens productor, Protos va construir fa alguns anys la imponent obra arquitectònica que passaria a acollir les modernes instal·lacions de les que avui disposen. La construcció, signada per l'arquitecte Richard Rogers, es comunica sota terra amb les primeres instal·lacions, tot i que des de l'exterior són la perfecte imatge de la contraposició: les rudimentàries edificacions de roca integrades a la muntanya en front a cinc majestuosos arcs de fusta que coronen una nau gegantina sobresortint a la ciutat. El petit productor en front el poderós exportador.

El nostre pas per Protos va acabar amb un tast de vins que ens va donar l'oportunitat de descobrir el treball del celler a la D.O. Rueda amb el seu Verdejo. Aquest és un blanc que, si bé no arrisca massa, ofereix tot el que es pot esperar d'un vi de les seves característiques: és un vi molt fresc que regala un bon ventall d'aromes molt afruitats i agradables, sempre associats al raïm Verdejo. Igual de fresc resulta en boca, on el punt just d'acidesa el fa bon company de plats lleugers com els que començarem a prendre ara que s'acosta el bon temps.

Com no podia ser d'una altra manera, també vam poder tastar l'arxiconegut Protos Criança, en aquest cas de l'anyada 2009. Any rere any surt un vi molt correcte, amb un mateix perfil, una mateixa filosofia: agradable, amb aromes a fruita vermella i el toc de fusta, molt suau en boca, que no desagrada a ningú. No deixa de ser gairebé un clon de l'any anterior, sense que les condicions climàtiques o els altres factors que varien cada any es vegin clarament reflectits al vi final. Aquest sembla el preu que s'ha de pagar per tenir un producte tan global!



*****

Fins al pròxim glop!


lunes, 23 de abril de 2012

Ribera del Duero (II): López Cristóbal

A veces parece que la cultura del vino se viva desde una burbuja difícil de penetrar. Parece como si todo este mundo se disfrazara a veces de un cierto elitismo (sólo aparente). Por suerte las apariencias engañan, porque pocos entornos conocemos en que el contacto con los creadores sea tan cercano como lo es en muchísimas bodegas. Hay botellas que se descorchan a precios imposibles, copas del más fino cristal, círculos expertos con conocimientos avanzadísimos y a años luz de los que tenemos el resto de los mortales... sí, todo esto puede ser a veces el mundo del vino, pero, sobre todas las cosas, es también la autenticidad de un cultivo milenario, la sencillez de algo que la misma naturaleza nos ha regalado. Y esa sencillez se transforma en una familiaridad inmediata al entrar en López Cristóbal.
La visita a esta bodega fue uno de los momentos más especiales de nuestro paso por la Ribera del Duero. Concertamos la visita unas semanas antes de acudir allí, y unos días más tarde conocimos a Cristina, pareja de quien lleva el timón de la nueva generación en la bodega, Galo. Coincidimos con ella en la feria Alimentaria 2012, y ya allí nos habló sobre como sería la visita, además de ofrecernos un preludio de la magnífica cata que vino después.

Las instalaciones están alejadas del recorrido por la “Milla de Oro”: nos tenemos que desviar hacia la localidad de Roa, sede del consejo regulador de la D.O., donde se hace hueco su encantadora finca. Una puerta majestuosa da entrada a un conjunto de varias edificaciones en las que se distribuyen las zonas de producción, la sala de envejecimiento, la tienda y una zona social para recibir visitas y organizar eventos.

Galo nos fue mostrando uno a uno los rincones de la bodega mientras nos iba explicando el proceso de elaboración del vino. Sobre esto ya habíamos oído hablar antes en muchas ocasiones, sin embargo él hizo encajar perfectamente en nuestras cabezas todos las conceptos que hemos aprendido en los últimos años sobre enología.

En la zona de visitas, que es donde realizamos la cata al final de la mañana, quedamos sorprendidos nada más entrar... La que fuera la antigua casa familiar está decorada con un gusto increíble, con ese cáliz especial de las estancias rústicas, y allí uno se sentía realmente “como en casa”. Y si el lugar ya invitaba a esto, Galo y Cristina consiguieron además que nos sintiéramos muy cómodos intercambiando con ellos nuestra opinión sobre sus vinos, que nos fueron ofreciendo uno a uno acompañados de un aperitivo riquísimo con productos de la zona. Y así copa tras copa fueron pasando las horas en una mañana que quisiéramos que no hubiera acabado nunca por la atmósfera tan bonita que se creó entre el pequeño grupo que nos juntamos allí. La guinda al pastel la pusieron unos vinos para los que no se nos ocurre otro calificativo que el de INCREÍBLES, ¡en mayúsculas!


  • López Cristóbal Roble 2011:
    El pequeño de la familia cuenta con tan solo 3 meses de barrica que hacen de él un compañero perfecto para una gran variedad de platos, debido a su frescura y vivacidad. Muy afrutado, este tempranillo 100% invita a seguir disfrutando de él copa tras copa. No pudimos resistir la tentación de llevarnos tres botellas a casa! (6€)

  • López Cristóbal Crianza 2009:
    Un vino que refleja el carácter elegante que se deja notar en todos los caldos de esta bodega. Por su precio, es una muy buena recomendación para aquellos que quieran probar un Ribera del Duero en todo su esplendor (11-13€).

  • López Cristóbal Reserva 2006:
    Bajo nuestro punto de vista, el mejor descubrimiento de la mañana. Aún siendo todo un senior, sigue manteniendo todo su vigor tras 16 meses en barricas de roble francés y americano. Su complejidad nos dejó asombrados. Una botella de estas ya espera en nuestra pequeña vinoteca. Lo podéis encontrar por 16€ en bodega, o unos 20€ si lo buscamos en tiendas.

  • López Cristóbal Selección 2009:
    Las mejores uvas de cada añada acaba produciendo este vino. Con una producción limitada, nos ofrece lo mejor de la región, y según nos dijeron, tras el buen año que fue el 2009, tiene mucha proyección de futuro. Si tenemos la suerte de encontrarlo, por unos 26-28€ puede ser un gran vino para disfrutar.

  • López Cristóbal Bagús 2009:
    Lo mejor de la bodega, el vino de autor que se permiten no hacer si el año no ha sido todo lo bueno que ellos esperaban. Y como ya hemos dicho, el 2009 fue lo suficientemente especial como para hacer de este el niño mimado de la familia, un vino especial, muy complejo y según nuestro parecer, espectacular. Su precio rondaba los 25€, muy asequible para lo que era y para los precios que se suelen ver en este tipo de vinos.
Como reseña especial nos gustaría remarcar que pudimos encontrar en todos los vinos de López Cristóbal una misma filosofía, un mismo talante elegante que nos muestra que la manera de trabajar de la familia en la bodega se refleja en el producto final.

*****


De vegades sembla que la cultura del vi es viu des d'una bombolla difícil de penetrar. Sembla com si tot aquest món es disfressés d'un cert elitisme (només aparent). Per sort, les aparences enganyen, perquè poc entorns coneixem que el contacte amb els seus creadors sigui tan proper com ho és en molts cellers. Hi ha ampolles que es destapen a preus impossibles, copes del cristall més fi, cercles experts amb coneixements avançadíssims i a anys llum dels què podem tenir la resta dels mortals... sí, tot això pot ésser de tant en tant el món del vi, però, sobre totes les coses, és també la autenticitat d'un cultiu mil·lenari, la senzillesa de quelcom que la mateixa natura ens ha regalat. I aquesta senzillesa es transforma en familiaritat immediatament un cop s'entra a López Cristóbal.

Vistas desde Roa (¡donde se come muy bien!)
La visita a aquest celler va ser un dels moments més especials del nostre pas per la Ribera del Duero. Vam concertar la visita unes setmanes abans d'anar-hi, i uns dies més tard vam conèixer a Cristina, parella de qui porta el timó de la nova generació de la bodega, Galo. Vam coincidir amb ella a la fira Alimentaria 2012, i ja allà ens va parlar sobre com seria la visita, a banda d'oferir-nos un preludi del magnífic tast que va venir després.

Les instal·lacions estan una mica allunyades del recorregut per la “Milla de Oro”: ens hem d'adreçar fins a la localitat de Roa, seu del consell regulador de la D.O., on es fa un lloc la seva encantadora finca. Una porta majestuosa dóna l'entrada a un conjunt de diverses edificacions en les que es distribueixen les zones de producció, la sala d'envelliment, la botiga i una zona social per rebre les visites i organitzar events.

Galo ens va anar mostrant un per un tots els racons del celler, mentre ens anava explicant el procés d'el·laboració del vi. Sobre aquest tema ja havíem sentit parlar abans en moltes ocasions, però tot i així ell va fer encaixar perfectament als nostres caps tots els conceptes que hem après en els últims anys sobre enologia.

A la zona de visites, que és on vam fer el tast al final del matí, vam quedar sorpresos només entrar-hi. La que havia estat l'antiga casa familiar està decorada amb un gust increïble, amb aquell toc especial de les estances rústiques, i allà un es trobava realment “com a casa”. I si el lloc ja convidava a això, Galo i Cristina van aconseguir a més a més que ens trobéssim molt còmodes intercanviant amb ells la nostra opinió sobre els seus vins, que ens van anar oferint un a un tot de la mà d'un aperitiu boníssim amb productes de la zona. I així, una copa rere l'altre van anar passant les hores d'un matí que volíem que no hagués acabat mai per l'atmosfera tan agradable que es va crear entre el petit grup que ens vam juntar allà. La cirereta del pastís la van posar uns vins pels que no s'ens acut un altre qualificatiu que el d'INCREÏBLES, en majúscules!
  • López Cristóbal Roble 2011:
    El petit de la família compta amb tan sols 3 mesos de bóta que fan d'ell un company perfecte per una gran varietat de plats, degut a la seva frescor i vivacitat. Molt afruitat, aquest tempranillo 100% convida a seguir gaudint d'ell copa rere copa. No vam poder resistir la temptació d'emportar-nos tres ampolles a casa! (6€)

  • López Cristóbal Crianza 2009:
    Un vi que reflexa el caràcter elegant que es troba present a tots els vins d'aquest celler. Pel seu preu, és una molt bona recomanació per tots aquells que vulguin tastar un Ribera del Duero en tot el seu esplendor. (11-13€)

  • López Cristóbal Reserva 2006:
    Sota el nostre punt de vista, el millor descobriment del matí. Tot i ser tot un sènior, segueix mantenint tota la seu vigor després de 16 mesos en bótes de roure francès i americà. La seva complexitat ens va deixar sorpresos. Una ampolla d'aquestes ja espera a la nostra petita vinoteca. El podeu trobar per 16€ al celler o per uns 20€ si el cerqueu a botigues.

  • López Cristóbal Selección 2009:
    El millor raïm de cada any acaba produïnt aquest vi. Amb una producció limitada, ens ofereix el millor de la regió, i segons ens van dir, després del bon any que va ser el 2009, té molta projecció de futur. Si tenim la sort de trobar-lo, per uns 26-28€ pot ser un gran vi per gaudir.

  • López Cristóbal Bagús 2009:
    El millor del celler, el vi d'autor que es permeten no fer si un any no ha estat del tot bo segons les seves expectatives. I com ja hem dit, el 2009 va ser suficientment especial com per fer d'aquest el nen mimat de la família, un vi especial, molt complexe i segons el nostre parer, espectacular. El seu preu està al voltant dels 25€, molt assequible pel que és i pels preus que s'acostumen a veure en aquest tipus de vins.
Com a comentari especial ens agradaria remarcar que vam poder trobar en tots els vins de López Cristóbal una mateixa filosofia, un mateix tall elegant que ens mostra que la manera de treballar de la família al celler es reflexa al producte final.

Fins al pròxim glop!

sábado, 14 de abril de 2012

Ribera del Duero (I)

Ribera del Duero es la segunda D.O. más valorada en nuestro país, y eso solo puede deberse a la fuerza de una tierra que posee muchas hectáreas entregadas al cultivo de la viña, cientos de personas involucradas en la elaboración y la promoción de sus vinos, y varias decenas de joyas embotelladas.

Se habla mucho de la famosa “Milla de Oro” de la Ribera, una extensión de varios kilómetros a lo largo de la cual se suceden bodegas y más bodegas siguiendo el curso del río Duero: desde la encantadora y familiar López Cristóbal a la grandiosa Protos, pasando por la sofisticación de Pago de los Capellanes o la exclusividad y privacidad de Vega Sicilia.


La D.O. Ribera del Duero, como una gran parte de las denominaciones de origen en nuestro país, fue reconocida hace no demasiado tiempo: comenzó a ser regulada en la década de los 80. La región traza sus fronteras entre las provincias de Soria, Segovia, Valladolid y Burgos. Se trata de una denominación en la que se presentan vinos tintos y rosados, cuya protagonista (casi) absoluta es la variedad de uva Tinta del País (uno de los nombres con los que también se conoce a la Tempranillo), que aparece en ocasiones de la mano de otras como la Merlot. 
Hemos estado visitando la zona durante los últimos días. Nos ha faltado tiempo para recorrer viñedos y tripa para degustar todo lo bueno de la región y catar más y más vinos, pero nos hemos traído una buena idea de por qué la Ribera del Duero es una de las mejores embajadoras de los vinos españoles.

No podemos menos que recomendaros que visitéis la zona...así que aquí van unas cuantas recomendaciones para hacerlo:
  1. Es mejor esperar a que salga el Sol sobre el río Duero... Mientras que en muchas zonas de la península ya han empezado a brotar las primeras hojas de las cepas, en la Ribera las viñas siguen sin poder despertar del frío invernal. Pasear por la zona resulta más agradable si ya han acabado las heladas.

  2. Desde Peñafiel a Quintanilla de Onésimo, conducir por la ribera norte y deshacer el camino por la ribera sur permite descubrir muchísimas bodegas y maravillarse con extensiones de viñedos que parecen no acabar nunca.

  3. Sin duda hay que visitar alguna que otra bodega, porque ésta es una de las mejores formas de entender un vino. La mayoría de las grandes bodegas organizan visitas guiadas para un gran público, y aunque resultan algo impersonales, pueden ser muy interesantes para entender el mercado del vino o para descubrir una imponente construcción arquitectónica. Sin embargo, nosotros preferimos conocer de cerca al pequeño productor, aquel que nos enseña de su propia mano los entresijos de la viticultura. Para poder realizar una visita lo ideal es ponerse en contacto directamente con al bodega durante las semanas previas, ya que la Ribera del Duero fomenta mucho el enoturismo y acoge a muchos viajeros. 
     

  4. Las provincias que abarca la Ribera del Duero cuentan con una gastronomía regional que no se debe pasar por alto, así que visitando esta D.O. es casi obligatorio dedicarse a recorrer asadores, bares de tapeo o locales más cosmopolitas. Algunas bodegas tienen su propio restaurante, y aunque nosotros no hemos podido pasar por todos, sabemos que son populares los de Arzuaga, Emina, Cepa 21 o Tinto Pesquera. En los pueblos más concurridos como Peñafiel o Roa encontramos muchísimas opciones para degustar lo mejor de la gastronomía local, cómo el lechazo o las torrijas, y casi todas ellas ofrecen a buenos precios una amplia carta de vinos de Ribera del Duero para seguir conociendo la D.O.

  5. El alojamiento en la zona debe escogerse según el uso que se vaya a hacer de él... Podemos optar por un hotelito rural o decantarnos por la opción más completa de hotel-spa. Para esta segunda opción podemos elegir un edificio histórico como el Convento Las Claras de Peñafiel, o bien seguir sin salir del mundo del vino y hospedarnos en los hoteles de Arzuaga o Tinto Pesquera. Nosotros esta vez escogimos el hotel rural que tiene en Valbuena de Duero la bodega Emina del Grupo Matarromera. Se trata de un alojamiento muy sencillo, pero es muy económico y resulta una muy buena opción si solo necesitamos reponer fuerzas durmiendo junto a la ribera del río.
En los próximos días os contaremos con un poquito más de detalle los mejores momentos en nuestro paso por la Ribera del Duero para que también vosotros los disfrutéis si tenéis la oportunidad de visitar la región.


*****

Ribera del Duero és la segona D.O. més reconeguda a Espanya, i això només pot ser degut a la força d'una terra que conté moltes hectàrees dedicades al cultiu de la vinya, centenars de persones implicades en l'elaboració i promoció dels seus vins, així com diverses desenes de petites joies en ampolles.

Se'n parla molt de la popular “Milla de Oro” de la Ribera, una extensió de varis kilòmetres on s'hi troben cellers i més cellers tot seguint el curs del riu Duero: des de l'encantadora i familiar López Cristóbal a la immensa Protos, passant per la sofisticació de Pago de los Capellanes o l'exclusivitat i privacitat de Vega Sicilia.

La D.O. Ribera del Duero, com una gran part de les denominacions d'origen del país, va ser reconeguda no fa gaire temps: començà a ser regulada a la dècada dels 80. La regió està compresa entre les províncies de Sòria, Segòvia, Valladolid i Burgos. Es tracta d'una denominació en la que s'elaboren vins negres i rosats, on la protagonista (gairebé) absoluta és la varietat de raïm Tinta del País (un dels noms amb què es coneix també el Tempranillo o l'Ull de Llebre), que apareix en ocasions de la mà d'altres com la Merlot.

Hem estat visitant la zona durant els últims dies. Ens ha faltat temps per recórrer vinyes i panxa per degustar tantes coses bones de la regió i tastar més i més vins, però hem tornat amb una bona idea de per què la Ribera del Duero és una de les millors ambaixadores dels vins espanyols.
Hem de recomanar-vos que visiteu la zona... així que aquí us presentem algunes recomanacions per fer-ho:
  1. És millor esperar a que surti el sol sobre el riu Duero... Mentre que a moltes zones de la península els primers brots dels ceps ja han començat a sortir, a la Ribera les vinyes segueixen sense poder despertar del fred de l'hivern. Passejar per la zona resulta més agradable si ja han acabat les glaçades.

  2. Des de Peñafiel a Quintanilla de Onésimo, conduir per la ribera nord i desfer el camí per la ribera sud permet descobrir moltíssims cellers i meravellar-se amb extensions de vinyes que semblen no acabar mai.

  3. Sens dubte cal visitar algun celler, ja que aquesta és una de les millors formes d'entendre el vi. La majoria dels grans cellers organitzen visites guiades pel gran públic, i tot i que resulten força impersonals, poden ser molt interessants per entendre el mercat del vi o per descobrir una imponent construcció arquitectònica. Tot i això, nosaltres preferim conèixer de prop al petit productor, aquell que ens ensenya de la seva pròpia mà l'entrellat de la viticultura. Per poder realitzar una visita, el millor és posar-se en contacte directament amb la bodega durant les setmanes prèvies, doncs la Ribera del Duero fomenta molt l'enoturisme i acull molts viatgers.

  4. Les províncies que engloba la Ribera del Duero compten amb una gastronomia regional que no es pot deixar de banda, així que visitant aquesta D.O. és gairebé obligatori dedicar-se a recórrer “asadores”, bars de tapes o locals més cosmopolites. Alguns dels cellers tenen el seu propi restaurant, i tot i que nosaltres no ens hem pogut passar per tots, sabem que són populars els de Arzuaga, Emina, Cepa 21 o Tinto Pesquera. Als pobles més concorreguts com Peñafiel o Roa, trobem també moltíssimes opcions per degustar el millor de la gastronomia local, com el “lechazo” (lletó) o les “torrijas”, i gairebé totes ofereixen a bons preus una extensa carta de vins de la Ribera del Duero per tal de seguir coneixent la D.O.

  5. L'allotjament a la zona s'ha d'escollir segons l'ús que es vol fer... Podem optar per un hotelet rural o decantar-nos per la opció més completa de hotel-spa. Per a aquesta segona opció, podem escollir un edifici històric com el Convento Las Claras de Peñafiel, o bé continuar sense sortir del món del vi i allotjar-nos als hotels Arzuaga o Tinto Pesquera. Nosaltres, aquest cop, vam escollir l'hotel rural que té a Valbuena de Duero el celler Emina, del grup Matarromera. Es tracta d'un allotjament senzill però modern, i és força econòmic, així que resulta una molt bona opció si només volem recobrar forces dormint al cantó de la ribera del riu.
En els pròxims dies us explicarem amb una mica més de detall els millors moments del nostre pas per la Ribera del Duero per a què també vosaltres els gaudiu si en teniu la oportunitat.

*****

Fins al pròxim glop!

lunes, 19 de marzo de 2012

Los colores del blanco

La física lo explica bien: el color blanco contiene todos los colores, a pesar de que siempre lo asociamos a la ausencia de color. Pues con los vinos pasa un poco lo mismo: muchos creerán que los blancos dan menos juego y tienen menos posibilidades que los tintos, cuando son vinos que se nos pueden presentar de infinitas maneras.
Color subido de tono del Electio 2004
Antes de que empezáramos a descubrir los secretos del vino, no sabíamos, por ejemplo, que un blanco pudiera necesitar ser decantado. Tampoco creíamos acertar si acompañábamos con él un queso de gusto marcado, ni esperábamos encontrar más aromas que los afrutados. Con los años hemos ido desmontando todos estos tópicos.

De la mano de Parés Baltà asistimos hace unos días a una buena muestra de vinos blancos. Descubrimos cinco vinos con carácteres bien distintos, y lo hicimos con uno de los propietarios de esta bodega familiar de la D.O. Penedés.

  • Calcari: las posibilidades del xarel·lo
    El xarel·lo es una uva muy cultivada en Cataluña, y estamos habituados a verla en la producción de cava. Esta vez cobra total protagonismo en este monovarietal del que catamos las añadas 2010 y 2011. En un Calcari se siente la untuosidad que le aporta el bâtonnage al vino durante su crianza en bota: con esta técnica se busca movilizar las levaduras que quedan muertas tras la fermentación para incrementar la sensación grasa. ¿Y dónde podemos identificar la esencia del xarel·lo? En el toque salado y mineral que acompaña a los aromas de flores, así como en la acidez que presenta en boca. El xarel·lo es una variedad perfecta para maridar con ostras y marisco.

  • Electio: saber envejecer
    La bodega presenta en su Electio otra visión del xarel·lo. Hemos tenido la oportunidad de degustar a la vez Electio 2004 y Electio 2009, y lo primero que podemos decir es que uno no puede imaginar la personalidad que puede tener de un vino blanco bien envejecido. La uva de este vino fermenta en botas de roble francés y caucásico; pasa también por un proceso de bâtonnage, y tras una crianza de 5 meses, está preparado para dejar pasar los años ante él.
    En la botella del 2004 encontramos en un primer momento cierta humedad, algo razonable tratándose de un vino ¡de 8 años! Pero solo hay que dejar pasar unos breves instantes para deleitarnos con sus notas carnosas y los recuerdos de manzanas al horno que acaban llevándonos a los agradables olores de la miel.
    En el 2009 se nota algo más de amargor, aunque resulta agradable porque este vino tiene un cuerpo que lo agradece. Las especias y la tierra se sienten muy presentes en nariz, y al pasar un rato presentimos un aroma similar al de las nueces.
    Electio 2004 ya no se encuentra en las tiendas, pero si tenéis la oportunidad de haceros con el 2009, lo disfrutareis acompañando un plato cocinado con setas, por las notas de tierra que encontramos en él.

  • Ginesta: la identidad de la Gewürztraminer
    Las viñas de las que nace la gewürztraminer de este vino crecen a 700 metros de altura... y esto les permite madurar más lentamente y dar una uva muy equilibrada. La gewürztraminer es una uva que suele presentarse con aromas marcadamente golosos e intensos. En una botella de Ginesta 2011 encontramos estos aromas, pero de una forma más delicada, muy correcta, con un claro recuerdo a las rosas. La sorpresa que encontramos en este vino es la sequedad en boca: por una parte, refleja bien el carácter de esta uva, pero por otro lado, el contraste con la delicadeza de su aroma no deja de ser inesperado.
En esta ocasión, además de descubrir una bodega con magníficos vinos hemos descubierto muchas cosas de los vinos blancos...¡ahora queremos seguir aprendiendo aún más de ellos!

*****

La física ho explica bé: el color blanc conté tots els colors, malgrat que sempre l'associem a l'absència de color. Doncs amb els vins passa una mica el mateix: molts pensaran que els blancs donen menys joc i tenen menys possibilitats que els negres, quan en realitat són vins que se'ns poden presentar d'infinites maneres.
Copas preparadas para la cata... y pan tostado!
Abans que començàrem a descobrir els secrets del vi, no sabíem, per exemple, que un blanc pogués necessitar ésser decantat. Tampoc crèiem encertat acompanyar amb ell un formatge de gust ben marcat, ni esperàvem trobar-nos més aromes que els afruitats. Amb els anys hem anat desmuntant tots aquests tòpics.

De la mà de Parés Baltà vam assistir fa pocs dies a una bona mostra de vins blancs. Vam decubrir cinc vins amb caràcters ben diferenciats, i ho vam fer amb un dels propiretaris d'aquest celler familiar de la D.O. Penedès.

  • Calcari: les possibilitats del xarel·lo
    El xarel·lo és un raïm molt cultivat a Catalunya, i estem acostumats a veure'l a la producció del cava. Aquest cop cobra total protagonisme en aquest monoviarietal, del que vam tastar les anyades 2010 i 2011. En un Calcari es nota la untuositat que li aporta el bâtonnage al vi durant la seva criança en bota: amb aquesta tècnic es vol aconseguir movilitzar els llevats que queden morts després de la fermentació per incrementar-ne la sensació greixosa. I on podem identificar l'essència del xarel·lo? En el seu toc salat i mineral que acompanya als aromes a flors, així com en l'acidesa que presenta en boca. El xarel·lo és una varietat perfecta per maridar amb ostres o marisc.

  • Electio: saber envellir
    El celler presenta amb el seu Electio una altra visió del xarel·lo. Hem tingut la oportunitat de degustar a la vegada l'Electio 2004 i l'Electio 2009, i el primer que podem dir és que un no es pot imaginar la personalitat que pot arribar a tenir un vi blanc ben envellit. El raïm d'aquest vi fermenta en botes de roure francés i del Càucas; passa també per un procés de bâtonnage, i després d'una criança de 5 mesos, ja està preparat per deixar passar els anys davant seu.
    A l'ampolla del 2004 vam trobar en un primer moment certa humitat, cosa raonable tractant-se d'un vi de 8 anys! Però només cal deixar passar uns breus instants per delectar-nos amb les seves notes carnoses i el record a pomes al forn que acaben portant-nos als agradables olors de la mel.
    Al 2009, en canvi, es nota una mica més l'amargor, encara que resulta agradable perquè aquest vi té un cos que ho agraeix. Les espècies i la terra es fan presents al nas, i al deixar passar una estona s'hi nota un aroma semblant a les nous.
    L'Electio 2004 no es pot trobar a les botigues, però si tenu la oportunitat de fer-vos amb el 2009, el gaudireu acompanyat d'un plat cuitat amb bolets, per les notes terroses que hi trobem.

  • Ginesta: la identitat de la Gewürztraminer
    Les vinyes de les que neix el gewürztraminer d'aquest vi creixen a 700 metres d'alçada... i això permet que el raïm maduri més lentament i que resulti molt equilibrat. El gewürztraminer és un raïm que sol presentar-se amb aromes marcadament golosos i intensos. En una ampolla de Ginesta 2011 vam trobar-nos amb aquests aromes, però d'una forma més delicada, molt correcte, amb un clar record a les roses. La sorpresa en aquest vi és trobar-nos la sequedat a la boca: per una part, reflexa el caràcter d'aquest raïm, i d'altra banda, el contrast amb la delicadesa del seu aroma no deixa de ser inesperat.

En aquesta ocasió, a més a més de descobrir un celler amb magnífics vins, hem descobert moltes coses dels vins blancs... ara volem seguir aprenent molt més d'ells!

*****

Fins al pròxim glop!

jueves, 8 de marzo de 2012

Castell del Remei, cata privilegiada


Como buen amantes del vino que somos, nos gusta aprovechar cualquier oportunidad que se nos brinde para descubrir una bodega: su historia, su forma de trabajar, su visión empresarial y, como no, sus vinos. Y si pueden ser todos a la vez y de la mano de una de las enólogas que ha participado en el proyecto, tanto mejor.

Cinco copas vacías, cinco vinos (dos blancos y tres tintos), una enóloga muy jovencita, una representante de la bodega y muchas ganas de pasar un buen rato y aprender cosas nuevas es lo que nos esperaba cuando asistimos a la presentación de Castell del Remei en Wine Palace.

Logo de Castell del Remei

Después de las explicaciones pertinentes sobre la historia de Castell del Remei (una de las más antiguas bodegas, de 1780, fecha que da nombre a su vino estrella), nos hablaron de las tierras en las que se cultiva la viña de la que surge el vino. Castell del Remei pertenece a la D.O. Costers del Segre, denominación de origen que tiene la peculiaridad de que engloba diversas regiones repartidas por diferentes comarcas de Lleida, en vez de tener una zona bien definida. Esta bodega tiene viñas en varias de estas subzonas, lo que permite que las condiciones climáticas y la tierra sean diferentes, y en consecuencia, produzcan las uvas con particularidades bien diferenciadas.

Una vez situados, comenzamos la cata en sí, bien dirigida por la enóloga que nos guió durante la degustación de los cinco vinos:
  • Castell del Remei Blanc Planell 2009:
    Es el blanco joven de la bodega, con Macabeu i Sauvignon Blanc. La curiosidad de este vino es que, a pesar de ser joven, llevaba dos años en botella con tapón de rosca y había mantenido bien sus aromas. Muy dulce y con la acidez típica de la manzana, podríamos decir también que con un poco de melocotón. El único pero es que al pasar un buen rato en la copa, se presentía sensación de humidad, pero a parte de esto estaba bastante bien. Su precio son unos 6€.
  • Castell del Remei Oda Blanc 2010:
    Un blanco para sorprender. Sus 8 meses en botas nuevas de roble americano y francés con bâtonnage periódico hacen que este Macabeu y Chardonnay sea en nariz más complejo que el otro blanco de la casa y que tenga un buen equilibrio en boca. Nos gustó mucho el aroma a fruta tropical como la piña o el plátano, así como los cítricos o el ligero tostado y la vainilla que aporta la madera. Por los 10€ que cuesta este vino, ¡creémos que vale la pena!
  • Castell del Remei Gotim Bru 2008:
    Este vino es el clásico Castell del Remei, el que todos conocemos y que creemos que refleja bien la filosofía de la bodega: hacer un buen vino a un precio razonable. Nos encontramos ante un coupage de Cabernet Sauvignon, Garnacha, Merlot, Syrah y Ull de llebre con un curioso nombre. La enóloga nos explicó que el nombre de este vino proviene del apelativo que se le da a los racimos más pequeños que no se recogen durante la vendimia y que están sobremadurados, de aquí el “Bru”, que quiere decir que tienen un oscuro color tierra. Encontramos sensación de frutos del bosque maduros, como en mermelada, así como algo de madera y el tostado que le da su paso de 10 meses en botas de roble americano y francés. Al evolucionar le brotan aromas minerales. Cuesta unos 7,10€, lo que lo hace muy recomendable.
  • Castell del Remei Oda 2007:
    Vino muy equilibrado tanto en boca como en nariz, creado con Cabernet Sauvignon, Merlot y Ull de Llebre. Fue el que más nos gustó (quizá en parte influyó que la enóloga nos confesara que era su vino más mimado) por su relación calidad-precio, 12€. Su crianza de 12 meses en botas nuevas de roble americano y durante el segundo año en roble francés redondeaban esta sensación de equilibrio, con regaliz y madera y junto a los frutos del bosque que lo hacían muy interesante. ¡Nos quedamos con éste!
  • Castell del Remei 1780 2005:
    Finalmente, llegó el vino más elaborado de la bodega. Con Cabernet Sauvignon, Garnacha, Merlot, Syrah y Ull de Llebre, nos pareció muy elegante y complejo... eso sí, ¡en la segunda botella! La primera botella descorchada se notaba muy cerrada, tanto que se decidió abrir otra nueva para poder comprobar que solo era un problema de aquella. Por suerte, a la segunda fue la vencida y los aromas brotaron como por arte de magia: frutas rojas, pimienta, cacao, tostado, vainilla... incluso un poco de violeta, cosa curiosa en un vino de estas características. La crianza de 18 meses en roble le daban mucho cuerpo, acompañado de taninos fuertes pero agradables. Lástima que su precio de algo más de 20€, porque si no sería un serio candidato a formar parte de nuestra mini-bodega.
Castell del Remei Gotim Bru
Con estas cinco copas en el cuerpo (o más bien seis con la segunda del 1780), tanto la enóloga como la responsable comercial y todos nosotros nos fuimos abriendo un poquito y redondeamos la velada con una conversación muy interesante sobre el mundo de la enología y como llegar a él. La verdad es que da gusto hablar con gente que disfruta tanto de su trabajo, algo que contagia ganas de seguir aprendiendo y disfrutando también un poco más, si cabe.

*****

Com bons amants del vi que som, ens agrada aprofitar la oportunitat que se'ns brinda de vegades de descobrir un celler: la seva història, la seva manera de treballar, la seva visió empresarial i, com no, els seus vins. I si poden ser tots de cop i de la mà d'una de les enòlogues que han participat al projecte, millor que millor.

Cinc copes buides, cinc vins (dos blancs i tres negres), una enòloga ben joveneta, una representant del celler i moltes ganes de passar una bona estona i aprendre coses noves és el que ens esperava quan vam assistir a la presentació del celler Castell del Remei a Wine Palace.
Castell del Remei, haurem d'anar-hi!
Després de les explicacions pertinents sobre la història del Castell del Remei (un dels cellers més antics, del 1780, data que dóna nom al seu vi estrella), ens van parlar de les terres en les què es cultiva la vinya de la que surt el seu vi. El Castell del Remei pertany a la D.O. Costers del Segre, denominació d'origen que té la peculiaritat que engloba diverses regions repartides per diferents comarques de Lleida, en comptes de tenir una zona ben definida. Aquest celler té vinyes a diverses d'aquestes subzones, cosa que permet que les condicions climàtiques i la terra siguin diferents i, en conseqüència, produeixin raïms amb particularitats ben diferenciades.

Un cop situats, vam començar el tast pròpiament dit, ben dirigit per l'enòloga que ens va guiar durant la degustació dels cinc vins:
  • Castell del Remei Blanc Planell 2009:
    És el vi blanc jove de la bodega, amb Macabeu i Sauvignon Blanc. La curiositat d'aquest vi és que tot i ser jove, portava dos any en ampolla amb tap de rosca i havia mantingut bé els seus aromes. Molt dolç i amb una acidesa típica de la poma, amb una mica de préssec podríem dir. L'únic però és que al cap de tenir-lo força estona a la copa, s'hi notava una mica com sensació d'humitat, però a part d'això estava força bé. El seu preu són uns 6€.

  • Castell del Remei Oda Blanc 2010:
    Un blanc per sorprendre. Els seus 8 mesos en bótes noves de roure americà i francès amb bâtonnage periòdic fan que aquest Macabeu i Chardonnay sigui en nas més complexe que l'altre blanc de la casa i que tingui un bon equilibri en boca. Ens va agradar molt l'aroma a fruites tropicals com la pinya o el plàtan, així com els cítrics o el lleuger torrat i la vainilla que li aporta la fusta. Pels 10€ que costa aquest vi creiem que val la pena!

  • Castell del Remei Gotim Bru 2008:
    Aquest és el vi clàssic Castell del Remei, el què tots coneixem i que creiem que reflexa bé quina és la filosofia del celler: fer un bon vi a un preu raonable. Ens trobem davant d'un coupage de Cabernet Sauvignon, Garnatxa, Merlot, Syrah i Ull de Llebre, amb un nom curiós, si més no. L'enòloga ens va explicar que prové de l'apel·latiu que se li donen als gotims de raïm més petits que no es cullen a la verema i que estan sobremadurats, d'aquí el “Bru”, que vol dir que tenen un color terrós fosc. Hi vam trobar sensació a fruits del bosc ben madurs, com melmelada, així com una mica de fusta i el torrat que li dóna el seu pas de 10 mesos en bótes de roure americà i francès. A l'evolucionar li surten aromes minerals. Costa uns 7,10€, cosa que el fa molt recomanable.

  • Castell del Remei Oda 2007:
    Vi molt equilibrat tant en boca com en nas, fet de Cabernet Sauvignon, Merlot i Ull de Llebre. Va ser el què més ens va agradar (potser en part per la influència de l'enòloga al comentar-nos que era el seu vi més mimat) per la seva relació qualitat-preu, 12€. La seva criança de 12 mesos en bótes noves de roure americà i de segon any de roure francès arrodonien aquesta sensació d'equilibri, amb la regalèssia i la fusta, juntament amb els fruits del bosc que el feien molt interessant. Ens quedem amb aquest!

  • Castell del Remei 1780 2005:
    Finalment, va arribar el vi més elaborat del celler. Fet de Cabernet Sauvignon, Garnatxa, Merlot, Syrah i Ull de Llebre, el vam trobar molt elegant i complex... això sí, a la segona ampolla! La primera ampolla oberta es notava molt tancada, i tant és així que es va decidir obrir-ne una de nova per poder comprovar si només era cosa d'aquella ampolla. Per sort, a la segona va anar la vençuda i els aromes van aflorar com per art de màgia: fruites vermelles, pebre, cacau, torrat, vainilla... i fins i tot una mica de violeta, cosa curiosa en un vi d'aquestes característiques. La criança de 18 mesos en roure li donaven molt de cos, acompanyat per tanins forts però agradables. Llàstima del seu preu de 20 i escaig euros, perquè sinó seria un seriós candidat a entrar a la nostra mini-vinoteca.
Amb aquestes cinc copes al cos (sis per haver obert la segona del 1780), tant l'enòloga com la responsable comercial i nosaltres ens vam anar obrint una mica i vam arrodonir la vetllada amb una conversa molt interessant respecte el món de l'enologia i com arribar-hi. La veritat és que dóna gust parlar amb gent que gaudeix tant de la seva feina, fet que t'encomana les ganes per seguir aprenent i gaudint també encara més, si cap.

*****

Així que fins al pròxim glop, que segur que serà ben aviat!

viernes, 24 de febrero de 2012

Especial

¿Qué hace a un vino ser especial? En primer lugar valoramos las sensaciones que nos produce degustarlo. También nos gusta saber los reconocimientos que trae con él: una buena crítica, alguna recomendación, quizás el haber ganado un premio. Y a medida que uno se introduce en este mundo, descubre que la historia que hay detrás de un vino tiene que mucho que ver con la percepción que se tiene de él, que lo que ocurre hasta llegar a nosotros puede hacer que un vino se vuelva más especial. Porque un vino es él mismo, es la viña en la que crece la uva, es su bodega, y es su creador.
Vallbona de les Monges
Hace unos días, buscando un vino blanco con crianza, descubrimos un Agaliu 2010 de la Cooperativa L'Olivera. En la tienda nos contaron la manera tan especial de trabajar que tienen en esta bodega de la D.O. Costers del Segre, y ante la oportunidad de hacerles una visita, no nos lo pensamos... El pasado fin de semana nos fuimos hasta Vallbona de les Monges, lugar en el que se ubica la bodega, y descubrimos por qué los vinos de L'Olivera tienen un valor añadido.

La cooperativa nació hace 20 años para dar ocupación a un grupo de personas con discapacidad, y así sigue trabajando a día de hoy. La producción de vino no fue la primera idea con la que se creó, pero tras algunos intentos en otros sectores, siempre del mundo agrícola, vieron en la enología la forma de vida que les daría la ilusión que estaban buscando. Y esta forma de vida, además de ayudarles a alcanzar el objetivo que perseguían de dar un hogar y una profesión a personas con dificultades, les ha reportado también más de un éxito.

El protagonismo absoluto en L'Olivera es para los vinos blancos, de los que nos ofrecen hasta 7 referencias. También se hacen hueco entre ellos un buenísimo aceite de oliva, algunos vinos dulces y sus 2 cavas: Brut Nature y Gran Reserva. Además, desde hace 3 años, ocupa un lugar privilegiado el último en llegar a la familia, su primer vino tinto, “Primers Vins Negres”.

En L'Olivera, los blancos juegan con las variedades que cosecha la cooperativa para ofrecer vinos muy distintos: algunos más aromáticos, otros con más peso en el paladar. Y juegan también con los tiempos de crianza, en botella y algunos también en barrica, para aportar aún más matices.

Su Primer Vins Negres es un vino joven y como tal es su carácter: aromas golosos, de mucha fruta roja, pero también con toques de pimienta y vegetales... es un vino que en nariz resulta verdaderamente complejo, y en boca se siente completo. No obstante, no nos pareció un vino fácil de tomar debido a un carácter que sorprende, aunque precisamente por ello reulta un agradable descubrimiento...especial. Este joven tinto hace muy poco que ha visto la luz y ya cuenta con un premio a sus espaldas, el Berlinas Wein Trophy 2011 .
Barricas de roble francés, americano y húngaro
También en esta ocasión, como suele ocurrir en todas nuestras visitas a bodegas, nos fuimos a casa con algo nuevo aprendido. En L'Olivera nos explicaron algunas caracterísitcas de las barricas de roble francés, americano y húngaro, y pudimos comprender mucho mejor hasta que punto la elección de la madera puede ser importante para cada vino. Según entendimos, los robles europeos crecen de forma más lenta que los americanos, y esto hace que la madera europea sea menos porosa. Una consecuencia directa de esto es que las barricas francesas y húngaras resultan más adecuadas para vinos que requieren una crianza mayor, ya que con ellas se produce menos oxigenación. 

*****

Què fa que un vi sigui especial? En primer lloc valorem les sensacions que ens produeix tastar-lo. També ens agrada saber quins reconeixements porta amb ell: una bona crítica, alguna recomanació, potser el fet d'haver guanyat algun premi. Y a mesura que algú s'introdueix en aquest món, descobreix que la història que hi ha darrere el vi té molt a veure amb la percepció que es tindrà d'ell, que allò que succeeix fins que arriba a nosaltres pot fer que un vi esdevingui més especial. Perque un vi és ell mateix, és la vinya en la que creix el raïm, és el celler i és el seu creador.
Otra manera de ir girando las botellas de cava!
Fa uns dies, buscant un vi blanc amb criança, vam descobrir un Agaliu 2010 de la Cooperativa L'Olivera. A la botiga ens van explicar la manera tan especial que tenen de treballar en aquest celler de la D.O. Costers del Segre, y quan vam tenir l'oportunitat de fer-lis una visita, no ens ho vam pas pensar... El darrer cap de setmana vam anar fins a Vallbona de les Monges, lloc on està el celler, y vam descobrir per què els vins de L'Olivera tenen un valor afegit.

La cooperativa va nèixer fa 20 anys per a donar una ocupació a un grup de persones amb discapacitats, i així segueix treballant avui dia. La producció de vi no va ser la idea amb la que es va crear, però després d'haver fet alguns intents en altres sectors, sempre del món agrícola, van veure a l'enologia la manera de viure que els hi donaria la il·lusió que estavan buscant. I aquesta manera de viure, a més d'ajudar-los a assolir l'objectiu de donar una llar i una professió a persones amb dificultats, els hi ha reportat també més d'un èxit.

El protagonisme absolut a L'Olivera és per als vins blancs, dels que ens ofereixen fins a 7 referències. També es fan lloc entre ells un boníssim oli d'oliva, alguns vins dolços i els seus 2 caves: Brut Nature i Gran Reserva. A més, des de fa 3 anys, té un lloc privilegiat l' últim en arribar a la família, el seu primer vi negre, “Primers Vins Negres”.

A L'Olivera, els blanc juguen amb les varietats que la cooperativa conrea per a oferir vins molt diferents: alguns més aromàtics, altres amb més pes al paladar. I juguen també amb els temps de criança, en ampolla i alguns també en barrica, per donar encara més matissos.

El seu Primer Vins Negres és un vi jove, i així ho és també el seu caràcter: aromes golafres, de molta fruita vermella, però també amb tocs de pebre i vegetals... és un vi que en nas esdevé realment complexe, i a la boca se sent complet. Tot i així, no ens va semblar que es trac ti d'un vi fàcil de prendre per tenir un caràcter que sorpren, encara que és precissament per això que es tracta d'un descobriment agradable...especial. Aquest negre jove fa molt poc que ha aparegut i ja té un premi aconseguit, el Berlinas Wein Trophy 2011 .
Enoturismo por la D.O. Costers del Segre
També aquesta vegada, com sol passar a totes les nostres visites a cellers, vam tornar a casa aprenent alguna cosa nova. A L'Olivera ens van explicar algunes característiques de les barriques de roure francès, americà i hungarès, i vam comprendre molt millor fins a quin punt l'elecció de la fusta pot ser important per a cada vi. Segons vam entendre, els roures europeus tenen un creixement més lent que els americans, cosa que fa que la fusta europea sigui menys porosa. Una conseqüencia directa d'això és que les barriques franceses i hungaresses són més aconsellables per a vins que demanen una criança de més temps, ja que amb aquestes es produeix menys oxigenació.

*****

Fins al pròxim glop!

martes, 14 de febrero de 2012

Para disfrutar entre dos


Si nos preguntan cuál es el mejor vino para disfrutar en pareja, sólo se nos ocurre un a palabra: cualquiera.

Hay que reconocer que cuesta imaginar los motivos por los que un vino puede ser mejor o peor para tomarlo en una cena especial entre dos. Sin embargo sí que sabemos bien qué hay que hacer para disfrutar juntos de un vino, y es, simplemente, escogerlo. En nuestra memoria aún quedan aquellas primeras tardes previas a una cena especial en la que pasábamos largos minutos en la sección de vinos del supermercado, intentando escoger “el mejor” entre tantos... La verdad es que ahora hemos cambiado el supermercado por nuestra tienda preferida, pero la ilusión sigue siendo la misma, y el tiempo que tardamos en decidirnos...¡es aún mayor!

Hoy 14 de febrero, día de San Valentín, todos vemos un poquito "la vie en rose", así que ¡brindemos también con este color! Os proponemos un espumoso rosado que conquista, con romanticismo y delicadeza, tal como manda la ocasión: Trumpeter Espumoso Rosé 2008. Se trata de un monovarietal de Malbec que nos trae la bodega Rutini desde la región argentina de Mendoza. Aquí en España, salvando el cava, no tenemos demasiada tradición en espumosos, y es por eso que este Rosé nos sorprende. Es un vino muy sutil, en el paladar apenas se notan las cosquillas de sus burbujas. Su aroma es como un perfume goloso y femenino, tan agradable...Y al degustarlo se siente ligero, con una tanicidad dulce y un final sorprendentemente largo.

Conforme escribimos estas lineas, y a pesar de ir en contra de lo que decimos al inicio del post, nos hemos dado cuenta de que sí, que realmente este sería un vino perfecto para descorchar hoy, un vino que nos hará sentir la alegría de estar enamorado. 
Lo podéis encontrar en las bodegas Wine Palace.

*****

Si ens pregunten quin és el millor vi per gaudir en parella, només ens ve al cap una paraula: qualsevol.

S'ha de reconèixer que costa imaginar-se els motius pels quals un vi pot ser millor o pitjor per a prendre en un sopar especial entre dos. D'altra banda, sí que sabem bé què s'ha de fer per gaudir d'un vi junts, i és, simplement, escollir-lo. Encara recordem aquelles tardes prèvies a un sopar especial en el què passàvem llargues estones davant la secció de vins del supermercat, intentant escollir “el millor” entre tants... La veritat és que ara hem canviat el nostre supermercat per la nostra botiga preferida, però la il·lusió segueix sent la mateixa, i el temps que triguem en decidir-nos... és encara més gran!

Avui, 14 de febrer, dia de Sant Valentí, tots veiem una miqueta "la vie en rose", així que... fem un brindis també amb aquest color! Us proposem un escumós rosat que conquista, amb romanticisme i delicadesa, tal com mereix la ocasió: Trumpeter Espumoso Rosé 2008. Es tracta d'un monovarietal de Malbec que ens porta el celler Rutini des de la regió argentina de Mendoza. Aquí a Espanya, a part del cava, no tenim gaire tradició en escumosos, i és per això que aquest Rosé ens sorprèn. És un vi molt subtil, al paladar gairebé ni es noten les pessigolles de les seves bombolles. El seu aroma és com un perfum golafre i femení, tan agradable... I al tastar-lo es nota lleuger, amb una tanicitat dolça i un final sorprenentment llarg.

Mentre escrivim aquestes línies, i tot i anar en contra del què hem dit a l'inici del post, ens hem adonat que sí, que realment aquest seria un vi perfecte per destapar avui, un vi que ens farà sentir l'alegria d'estar enamorat. 
El podeu trobar a les botigues Wine Palace.

*****

Feliç dia dels enamorats...i fins al pròxim glop!