domingo, 22 de julio de 2012

Eligiendo una copa (II)



En la última entrada os presentamos la primera parte de la cata de copas Riedel que se celebró en el Festival Vijazz 2012. Hoy continuamos con ello porque os queremos explicar un poco más sobre esta tema, que seguro que os parecerá interesante.

Tras experimentar el poder que ejerce la elección de una copa u otra en el cava, pasamos a hacer lo propio con un vino tinto. Utilizamos esta vez 3 copas: la primera de ellas fue una Riedel Vinum XL Cabernet Sauvignon , la segunda una Riedel Vinum Chardonnay, y por último una copa de vidrio similar a la que tuvimos para degustar el cava, pero ésta con una obertura mayor y un cuerpo más corto. Este último modelo de copa lo encontramos muy a menudo en restaurantes, sobretodo cuando nos sirven el "vino de la casa". 


Riedel Vinum XL Cabernet Sauvignon
Riedel Vinum Chardonnay




















Aquí introducimos un aspecto más para escoger una copa: su forma y obertura. Esto gira sobretodo en torno al concepto de oxigenación del vino, que juega un papel fundamental en la percepción de sus características. Es habitual que cuando nos sirven un vino movamos la copa para airearlo. Normalmente lo hacemos para apreciar mejor sus aromas, aunque en ocasiones, cuando encontramos en el vino la sensación de cerrado, lo que queremos es que tome contacto con el oxigeno del aire para que se abra.

Por tanto, la oxigenación puede ser más o menos deseable en función de las características del vino, así que la forma de la copa se adaptará a esta idea: cuanto más ancha es, más contacto se produce entre el vino que contiene y el aire. En el otro extremo, las copas más estrechas y alargadas favorecen la percepción de los aromas más acidos y frescos, que no requieren la misma aireación.

¿Puede influir la forma de la copa también en el gusto? La respuesta es un sí rotundo, porque hasta una copa fabricada en un cristal excelente puede hacer desmerecer un vino.

Imaginemos una copa de gran obertura: al posarla en nuestros labios y sorber, el vino inunda toda la boca, desde los laterales hasta el centro de la lengua. Sin embargo pensemos ahora en una copa estrecha, como las que utilizamos en la cata de cava: el paso por boca se hace sólo por el centro de la lengua. Incluso el ángulo de inclinación con el que mantenemos la copa alzada al beber, y que depende totalmente de su forma, influye en que este paso por boca sea más directo o menos en su recorrido hasta el final del paladar.

Después de leer esto puede que penséis que estas sutiliezas de las que hablamos son detalles imposibles de percibir para los consumidores que no somos no profesionales. Lo cierto es que no hace falta tener un gran nivel en la cata de vinos para apreciar estas diferencias; nosotros mismos pusimos en práctica estas ideas y comprobamos que es totalmente cierto: el vino tinto que nos sirvieron en tres copas distintas se mostraba muy diferente en cada una.

Aún conociendo muy bien la teoría que hay detrás de la idoneidad de una copa, es muy difícil que seamos capaces de hacer una buena elección aunque sepamos de antemano todas las características del vino. Son muchos los estudios que se han hecho para determinar que forma es mejor para cada tipo, y por ello los fabricantes diseñan decenas de modelos de copa a los que designan con el nombre del tipo del vino para el que son óptimas.

Si os miráis el catálogo de copas de algún fabricante, como Riedel, quedaréis sorprendidos por la gran cantidad de copas entre las que se puede escoger... ¡Imposible quedarse con todas! Así que, tal como los profesionales recomiendan, lo ideal es tener en casa aquél modelo que está pensado para el vino que tomamos con mayor frecuencia.

Y...siempre podemos convertirnos a coleccionistas de copas para tener una buena excusa con la que catar el vino en todo su esplendor ;)

*****

 
A l'última entrada us presentàrem la primera part del tast de copes Riedel en el que vam participar. Avui continuarem amb això, ja que ens agradaria explicar-vos una mica més sobre aquest tema, que de ben segur us semblarà interessant.

Desprès d'experimentar el poder que exerceix l'elecció d'una copa o una altra, vàrem passar a fer el mateix amb un vi negre. Vam fer servir 3 copes: la primera d'elles va ser una Riedel Vinum XL Cabernet Sauvignon, la segona una Riedel Vinum Chardonnay i per últim una copa de vidre semblant a la que vam tenir per tastar el cava, però aquesta amb una obertura més gran i un cos més curt. Aquest últim model de copa el trobem sovint en restaurant, especialment quan ens serveixen el “vi de la casa”.

Aquí hem d'introduir un altre aspecte a l'hora d'escollir una copa: la seva forma i l'obertura. Això, gira al voltant del concepte d'oxigenació del vi, que té un paper molt important en la percepció de les seves característiques. Sovint, quan ens serveixen un vi, movem la copa per a airejar-lo. Normalment ho fem per sentir millor el seus aromes, tot i que de vegades, quan trobem en el vi la sensació de tancat, el que volem es que tingui contacte amb l'oxigen de l'aire per a que s'obri.

Per tant, l'oxigenació pot ser més o menys desitjable en funció de les característiques del vi, i per això la forma de la copa s'adaptarà a questa idea: com més ampla sigui, més contacte es produeix entre el vi que conté i l'aire. Per contra, les copes més estretes i allargades afavoreixen la percepció dels aromes més àcids i frescs, que no requereixen la mateixa aireació. 

Riedel Vinum Cuvée Prestige
 

¿Pot tenir influència la forma de la copa també en el gust? La resposta és un sí contundent, ja que fins i tot una copa fabricada en un cristall excel·lent pot fer desmerèixer un vi.

Imaginem una copa de gran obertura: quan la posem als nostres llavis i xarrupem, el vi omple tota la boca, des dels laterals fins al centre de la llengua. Però pensem ara en una copa estreta, com les que vam fer servir en el tast del cava: el pas per boca es fa només pel centre de la llengua. Fins i tot l'angle d'inclinació amb el que mantenim la copa en alça al moment de beure, i que depèn totalment de la seva forma, influeix en que aquest pas per boca sigui més directe o menys en el seu recorregut fins al final del paladar.

Desprès de llegir això potser penseu que aquestes subtileses de las que us hem parlat són detalls impossibles de percebre per part dels consumidors que no som professionals. EL cert és que no cal tenir un gran nivell en el tast de vins per adonar-nos-en d'aquestes diferències; nosaltres mateixos vam posar en pràctica aquestes idees i vam comprovar que és totalment cert: el vi negre que ens van servir en tres copes diferents no és mostrava de la mateixa forma en cadascuna d'elles.

Tot i conèixer molt bé la teoria que hi ha al darrere de la idoneïtat d'una copa, és molt difícil que siguem capaços de fer una bona elecció encara que sapiguem quines són totes les característiques del vi. Són molts els estudis que s'han fet per a determinar quina forma és millor per a cada tipus, i per això els fabricants dissenyen desenes de models de copa als que anomenen amb el nom del tipus del vi per al que són òptimes.

Si feu una ullada al catàleg de copes d'algun fabricant, com Riedel, en podeu quedar ben sorpresos de la gran quantitat de copes entre les que se'n pot escollir...Impossible quedar-se amb totes! Així que, tal i com els professionals recomanen, el millor és tenir a casa aquell model que està pensat per al vi que tastem més freqüentment.

I...sempre podem convertir-nos a col·leccionistes de copes per a tenir una bona excusa amb la que tastar el vi en tot el seu esplendor.

*****

Fins al pròxim glop!



miércoles, 11 de julio de 2012

Eligiendo una copa (I)


Hay quien prefiere tomar el café con leche en vaso, y hay quién exige una taza. Hay quien pide una jarra para su cerveza y hay a quién le basta con beber de la botella. También hay quien utiliza la copa de agua para el vino y la llena hasta el borde, o quien escoge para el cava una clásica copa achatada, redonda y muy abierta. Por supuesto el consumidor siempre tiene la última palabra sobre sus preferencias para disfrutar de una bebida, pero podríamos hablar en términos generales de unas reglas básicas para hacer que la cata de cualquier alimento sea en las condiciones idóneas. Y en el vino esas reglas básicas se convierten casi en un mantra que ningún enófilo se atreverá a discutir. La elección de la copa en la que bebemos un vino no es indiferente, sino más bien todo lo contrario, y casi podríamos hablar de una auténtica ciencia que estudia este concepto.


Quizás os ha ocurrido alguna que otra vez: habéis pedido vino en un bar o restaurante y cuándo ya os lo han servido os habéis arrepentido de la elección: comprobáis que tendréis que “disfrutarlo” en una copa que a simple vista ya sabéis que va a esconder todo el potencial del vino. Intentáis airear un poquito el vino pero enseguida desistís, ya que la forma de la copa no os permite apenas mover el caldo sin manchar el mantel. Acercáis la nariz, esperáis unos segundos... “aún tiene que abrirse”, decís... pero no, nada, con suerte huele a vino, vino de garrafa, sin más. Y acabáis probándolo en boca: el vidrio es demasiado grueso y la lengua apenas nota el paso del vino antes de perderse en vuestra garganta. ¡Qué lástima!

Riedel, uno de los más importantes fabricantes cristaleros, ofreció la pasada semana, dentro de la programación del Festival Vijazz 2012 de Vilafranca del Penedés, una cata de copas. Sí, ¡de copas! La cata fue una gran clase que evidenció como puede llegar a perjudicar la copa a las características organolépticas del vino.

Empezamos catando un mismo cava, servido de la misma botella, en dos copas distintas. Ambas presentaban la forma más común de las copas de cava: de cuerpo alargado y con poca obertura. La primera de ellas, Riedel, estaba fabricada en cristal, con una pequeña barriga adecuada para la cata del cava reserva, mientras que la otra apreciamos que se trataba de un vasto vidrio.

Copa de cava Riedel de cristal
Copa de cava común de vidrio


















  • Primera prueba: visual. En la copa Riedel vemos como fluctúan las burbujas desde el fondo hasta la superficie del cava, en la segunda copa no. La aparición de esta corriente de burbujas demuestra la presencia de un gas carbónico que nos va a hacer después agradables cosquillas en el paladar. En la segunda copa nos dará la sensación de estar tomando un cava disipado.
  • Segunda prueba: olfativa. La copa Riedel nos regala todos los aromas del cava...la otra copa no nos permite más que oler el vidrio, ¡no sentimos ningún placer al acercar la nariz a ella!
  • Última prueba: gustativa. La consecuencia de las dos anteriores...si ya desde antes de saborearlo podemos sentir el cava en toda su plenitud, en el paladar lo percibimos por completo, tenemos la sensación de apreciar cada detalle: acidez, textura, permanencia... La segunda copa nos deja indiferentes.

¿Por qué ha ocurrido esto? La calidad del material con el que se ha fabricado la copa ha sido en este caso determinante. La copa Riedel está fabricada en un fino cristal (no por fino menos resistente) que no interfiere en aquello que debemos percibir al catar.

Las mejores copas para degustar un vino son aquellas que están fabricadas en cristal, y si queremos alcanzar la perfección, buscaremos cristales que contengan más de un 23% de plomo, estas serán las mejores.

En la siguiente entrada os seguiremos explicando más sobre lo que aprendimos en la cata con Riedel. 

*****

Hi ha gent que prefereix prendre el cafè amb llet en got, i d'altres exigeixen una tassa. Hi ha gent que demana una gerra per a la seva cervesa, en canvi d'altres en tenen prou amb beure de l'ampolla. També hi ha gent que utilitza la copa d'aigua pel vi i la ompla fins a la bora, o que escull pel cava una clàssica copa baixa, rodona i molt oberta. Per suposat, el consumidor sempre té la última paraula sobre les seves preferències per gaudir d'una beguda, però podríem parlar en termes generals d'unes regles bàsiques per fer que el tast de qualsevol aliment sigui en les condicions idònies. I al vi aquestes regles bàsiques es converteixen gairebé en un precepte que cap enòfil s'atrevirà a discutir. La elecció de la copa on hi bevem un vi no és indiferent, ans el contrari, i gairebé podríem parlar d'una autèntica ciència que estudia aquest concepte.


Potser us ha passat algun cop: heu demanat vi en un bar o restaurant, i quan ja us l'han servit un heu penedit de la elecció: comproveu que haureu de “gaudir-lo” en una copa que a simple vista ja sabeu que us amagarà tot el potencial del vi. Intenteu airejar una mica el vi però de seguida desistiu, ja que la forma de la copa no us permet moure gaire el líquid sense tacar el mantell. Apropeu el nas, espereu uns segons... “encara s'ha d'obrir”, dieu... però no, res, amb sort fa olor a vi, vi de garrafa, res més. I acabeu tastant-lo: el vidre és massa gruixut i la llengua amb prou feina nota el pas del vi abans de perdre's a per la nostra gola. Quina llàstima!

Riedel, un dels més importants fabricants de copes de cristall, va oferir la setmana passada, emmarcat a la programació del Festival Vijazz 2012 de Vilafranca del Penedès, un tast de copes. Sí, de copes! El tast va ser una gran classe que va evidenciar com pots ser de perjudicial la copa amb les característiques organolèptiques del vi.

Vam començar tastant un mateix cava, servit de la mateixa ampolla, en dos copes diferents. Ambdues presentaven la forma més comú de les copes de cava: de cos allargat i amb poca obertura. La primera d'elles, Riedel, estava elaborada en cristall, amb una petita panxa adequada pel tast del cava reserva, mentre que l'altra vam apreciar que es tractava d'un vidre normal i corrent.
  • Primera prova: visual. A la copa Riedel veiem com fluctuen les bombolles des del fons fins la superfície del cava, a la segona copa no. La aparició d'aquesta corrent de bombolles demostra la presència d'un gas carbònic que ens farà després agradables pessigolles al paladar. En la segona copa, ens donarà la sensació d'estar prenent un cava dissipat.
  • Segona prova: olfactiva. La copa Riedel ens regala tots els aromes del cava... l'altra no ens permet més que ensumar el vidre, no sentim cap plaer al apropar el nas a ella!
  • Última prova: gustativa. La conseqüència de les dues anteriors... si ja des d'abans d'assaborir-lo podem sentir el cava en tota la seva plenitud, al paladar el percebem per complet, tenim la sensació d'apreciar cada detall: acidesa, textura, permanència... La segona copa ens deixa indiferents.
Però perquè ha passat això? La qualitat del material amb el què s'ha fabricat la copa ha estat en aquest cas determinant. La copa Riedel està composta d'un fi cristall (no per fi menys resistent) que no interfereix amb allò que hem de percebre al tastar.

Les millors copes per gaudir d'un vi són aquelles que estan elaborades amb cristall, i si volem assolir la perfecció, cercarem cristalls que continguin més d'un 23% de plom, aquestes seran les millors.

A la següent entrada us seguirem explicant més sobre el què vam aprendre amb el tast amb Riedel.

*****

Fins al pròxim glop!

lunes, 25 de junio de 2012

XIII Tast de Vins amb Ritme de Sant Cugat del Vallés


Desde este blog acostumbramos a contaros la sensaciones que nos quedan tras las experiencias que vivimos en torno al mundo del vino. Hoy sin embargo queremos también hacer mención a una de estas experiencias antes de vivirla, ya que se trata de un evento que no es muy conocido y nos gustaría que llegara a oídos de todos los que os interesáis por el vino, porque vale realmente la pena.


En la tarde del próximo sábado 30 de junio se celebrará el XIII Tast de Vins amb Ritme en Sant Cugat del Vallès. La cata se emmarca en las fiestas mayores del municipio en el que vivimos, así que es para nosotros una cita ineludible. ¡Más si cabe sabiendo lo que encontraremos allí!

Se trata de una cata en la que participan alrededor de una decena de bodegas españolas, que ofrecen degustar una buena selección de sus vinos. Como en muchas otras citas de este tipo, en alguna ocasión tenemos la suerte de poder intercambiar opiniones directamente con el propietario o el enólogo de la bodega.

¿Lo más especial de esta gran cata santcugatenca? El entorno. El claustro del Monasterio de Sant Cugat es el sitio en que se celebra esta actividad, un lugar repleto de historia y belleza a partes iguales. El ambiente además se anima muchísimo gracias a la presencia de grupos musicales que tocan en directo ritmos de swing y jazz. 
 


Si os apetece acompañarnos en esta cita tan especial, ¡comprad rápido las entradas! Este año el precio es de 12€. Aquí tenéis alguna información más sobre el evento:


¡No faltéis! La semana que viene intercambiaremos desde aquí nuestras impresiones.

*****

Des d'aquest blog acostumem a explicar-vos les sensaciones que ens queden després de les experiències que vivim al voltant del món del vi. Avui, però, volem també paralar-vos d'una d'aquestes experiències abans de viure-la, ja que es tracta d'un esdeveniment poc conegut i que ens agradaria que arribés a tots aquells que esteu interessats pel vi, ja que paga la pena. 
 


La tarda del proper dissabte 30 de juny serà la data en que se celebrarà el XIII Tast de Vins amb Ritme a Sant Cugat del Vallès. Aquest tast està emmarcat a las festa major del municipi on vivim, així que per nosaltres és una cita que no podem deixar passar. Més si sabem el què trobarem allà!

Es tracta d'un tast en el què participen prop d'una desena de cellers espanyols, que ofereixen fer la degustació d'una bona selecció dels seus vins. Com a moltes altres cites d'aquest estil, hi ha ocasions a les que tenim la sort de poder intercanviar opinions directament amb el propietari o l'enòleg del celler.

El més especial d'aquest gran tast santcugatenc? L'entorn. El claustre del Monestir de Sant Cugat és el lloc on se celebrà aquesta activitat, un indret ple d'història i bellesa a parts igual. L'ambient a més s'anima moltíssim gràcies a la presència de grups musicals que toquen en directe ritmes de swing i jazz.


Si us ve de gust acompanyar-nos en aquesta cita tan especial, compreu ràpid les entrades! Aquest any el preu és de 12€. Aquí us deixem alguna informació més sobre l'esdeveniment:


No hi falteu! La setmana que ve intercanviarem des d'aquí les nostres impressions. 

*****

Fins al pròxim glop!

viernes, 15 de junio de 2012

Conca de Barberà: descubriendo sin ir muy lejos

Hay un par de aspectos fundamentales que delimitan una región vinícola: la geografía y el clima. Y de ellos deriva otro muy importante: las variedades autóctonas. Este trío, guiado por la maestría de quienes marcan en el vino su propio carácter, da lugar a la personalidad única de una zona como la que hoy queremos presentaros: Conca de Barberà.

Ésta es una de las denominaciones más pequeñas de nuestras tierras: cuenta con poco más de una veintena de bodegas, la mayoría de ellas de pequeña producción. Además comparte tierras con la D.O. Cava, por lo que parte de sus viñedos dan frutos que no están destinados a la D.O. Conca de Barberà. El mercado al que venden estas bodegas es fundamentalmente el de proximidad, aunque algunas también exportan a otras partes del mundo en los que aprecian la calidad de sus vinos, como Estados .

La zona que abarca la denominación, que comprende extensiones de viñas a una cierta altitud, está a sólo unos 30 kilómetros del mar Mediterráneo, sin embargo el clima que más impera sobre ella es continental. Ya alguna vez hemos hablado de ello refiriéndonos a otras regiones: estas características geográficas crean un gran contraste de las condiciones climáticas entre el día, que se caracteriza por altas temperaturas, y la noche, cuando bajan considerablemente. El efecto que esto produce sobre la uva es una maduración muy buena durante las horas de Sol que se frena al llegar la noche, lo que retrasa el momento de vendimiar y permite que la uva se recoja con una maduración óptima que le permite conservar mucha frescura.

En esta D.O. se cultivan muchas variedades: Ull de Llebre, Garnacha, Cabernet Sauvignon, Syrah, Macabeo, Parellada… Pero una destaca sobre todas ellas: la Trepat, por ser la variedad autóctona de la Conca de Barberà. La Trepat se trabaja en muy pocos lugares, y por ello la Conca de Barberà es el mayor productor de vinos con esta uva. Se trata de un fruto muy fresco que da lugar a vinos muy ligeros y afrutados, fundamentalmente cavas y vinos rosados.

Esta semana hemos asistido a una cata-presentación de la bodega familiar Mas Foraster, de Montblanc, en la D.O. Conca de Barberà. Guiados por Ricard Sebastià Foraster, enólogo de la bodega, hemos entrado por la puerta grande a conocer una nueva denominación (para nosotros, claro, porque esta denominación hace ya muchos años que existe). ¿Y con qué nos hemos encontrado? Con vinos maravillosos en los que se puede percibir la marca del terroir...


Los vinos de Josep Foraster podéis encontrarlos en tiendas fácilmente, y seguro que los veréis también en más de un restaurante. La relación calidad-precio en ellos es realmente buena, por lo que son una magnífica oportunidad de descubrir la Conca de Barberà.
 Aquí van nuestros preferidos:

  • Josep Foraster Blanc Selecció 2011
    Chardonnay, Garnacha Blanca y Macabeo son el trío con el que se obtiene este increíble vino. Es un blanco extremadamente complejo en el que entremezclan aromas de frutas tropicales y cítricos con un ligerísimo toque tostado. También tienen un peso importante el recuerdo de los frutos secos, especialmente a medida que el vino va siendo aireado, y la sutileza de unas notas de brioixeria. Es un vino que llena la boca y en ella se siente untuoso y equilibrado, dejando un postgusto buenísimo. Un blanco original, diferente, de los que no se encuentran todos los días... No dejéis de probarlo después de permitir que haya pasado un tiempo en botella, ya que su mejor momento todavía puede estar por llegar. Precio aproximado: 11€.

  • Josep Foraster Collita 2011
    Un regalo para el sentido del olfato: frutas rojas golosas, que podemos imaginar en caramelos y mermeladas, acompañadas por frescos aromas florales. Es un joven tinto de color rojo cereza, muy expresivo y persistente, creado a partir de uvas Cabernet Sauvignon y Ull de Llebre. Podemos comprarlo por un precio magnífico, en torno a los 5€, y disfrutar de un gran acompañamiento para platos ligeros como ensaladas, pastas y verduras. Es un vino agradable y fresco, será fácil acertar con él en una comida de verano.

  • Josep Foraster Trepat 2010
     Este vino ha sido para nosotros el gran descubrimiento en esta ocasión, pues es un vino que podrá gustarnos en mayor o menor grado, pero no nos dejó nada indiferentes, nos pareció realmente especial. Es un monovarietal que rinde homenaje a la variedad autóctona Trepat, que ha sido trabajada de una forma muy precisa para obtener un tinto muy delicado y elegante, ligero pero a la vez con mucha amplitud. Visualmente se muestra similar a un vino rosado, y en nariz nos embriaga el aroma de la pimienta, que deja un lugar para las frutas rojas y de nuevo, también aquí, un tostado muy sutil. Su precio es de unos 11€.


 

La curiosidad del día: en el Trepat 2010 podemos encontrar una excepción en las uvas de Cataluña, que suelen dar unas tonalidades muy oscuras a los vinos. Es por esto el catalán es el único idioma (que conozcamos) en el que el vino tinto se llama “negro”, mientras que en otros lugares es “rojo” o “tinto”, al no ser vinos tan oscuros.

*****


Hi ha un parell d'aspectes fonamentals que delimiten una regió vinícola: la geografia i el clima. I d'ells en deriva un altre molt important: les varietats autòctones. Aquest trio, guiat pel mestratge de qui marca al vi el seu propi caràcter, dóna lloc a la personalitat única d'una zona com la que avui volem presentar-vos: Conca de Barberà.






Aquesta és una de les denominacions més petites de les nostres terres: compta amb poc més d'una vintena de cellers, la majoria d'ells de petita producció. A més a més, comparteix les seves terres amb la D.O. Cava, motiu pel qual part de les seves vinyes donen fruits que no estan destinats a la D.O. Conca de Barberà. El mercat al que venen aquests cellers és fonamentalment el de proximitat, tot i que alguns també exporten a d'altres llocs del món on s'aprecia la qualitat dels seus vins, com els Estats Units.

La zona que abasteix la denominació, que comprèn extensions de vinyes a certa alçada, està només a uns 30 kilòmetres del mar Mediterrani, però tot i això, el clima que més impera sobre ella és continental. Ja algun cop hem parlat d'això referint-nos a altres regions: aquestes característiques geogràfiques creen un gran contrast de les condicions climàtiques entre el dia, que es caracteritza per altes temperatures, i la nit, quan baixen considerablement. L'efecte que això produeix sobre el raïm és una maduració molt bona durant les hores de Sol que es frena en arribar la nit, cosa que retarda el moment de veremar i permet que el raïm es culli en un estat de maduració òptima que li permet conservar molta de la seva frescor.

En aquesta D.O. s'hi conreen moltes varietats: Ull de Llebre, Garnatxa, Cabernet Sauvignon, Syrah, Macabeu, Parellada... Però una destaca sobre totes elles: la Trepat, per ser una varietat autòctona de la Conca de Barberà. La Trepat es treballa a molt pocs indrets, i per això la Conca de Barberà és el major productor de vins d'aquest raïm. Es tracta d'un fruit molt fresc que dóna lloc a vins molt lleugers i afruitats, fonamentalment caves i vins rosats.

Aquesta setmana hem assistit a un tast-presentació del celler familiar Mas Foraster, de Montblanc, a la D.O. Conca de Barberà. Conduïts per Ricard Sebastià Foraster, enòleg de la bodega, hem entrat per la porta gran a conèixer una nova denominació (per nosaltres, és clar, perquè aquesta denominació ja fa molts anys que existeix). I amb què ens hem trobat? Amb vins meravellosos als que s'hi pot trobar la marca del terroir...

Els vins de Josep Foraster els podeu trobar a botigues fàcilment, i segur que els veureu també en més d'un restaurant. La relació qualitat-preu és realment bona, pel què són una magnífica oportunitat per descobrir la Conca de Barberà. 
Aquí us deixem un tast dels nostres preferits:

  • Josep Foraster Blanc Selecció 2011
    Chardonnay, Garnatxa Blanca i Macabeu són el trio amb els que s'obté aquest vi increïble. És un blanc extremadament complex al que s'hi mesclen aromes de fruites tropicals i cítrics amb un lleugeríssim toc torrat. També hi tenen un pes important el record dels fruits secs, especialment a mesura que el vi es va oxigenant, i la subtilesa d'unes notes de brioixeria. És un vi que omple la boca i s'hi nota untuós i equilibrat, deixant un postgust boníssim. Un blanc original, diferent, dels que no es troben tots els dies... No deixeu de tastar-lo després de permetre que hagi passat un temps en ampolla, ja que el seu millor moment encara està per arribar. Preu aproximat: 11€.

  • Josep Foraster Collita 2011
    Un regal per al sentit de l'olfacte: fruites vermelles goloses, que podem imaginar en caramels i melmelades, acompanyades per frescs aromes florals. És un negre jove de color cirera, molt expressiu i persistent, creat a partir de Cabernet Sauvignon i Ull de Llebre. Podem comprar-lo per un preu magnífic, al voltant dels 5€, i gaudir d'un gran acompanyament per plats lleugers com amanides, pastes i verdures. És un vi agradable i fresc, serà fàcil encertar amb ell per un àpat d'estiu.

  • Josep Foraster Trepat 2010
    Aquest vi ha estat per a nosaltres el gran descobriment del dia, doncs és un vi que podrà agradar-nos més o menys, però no ens va deixar gens indiferents, ens va semblar realment especial. És un monovarietal que rendeix homenatge a la varietat autòctona Trepat, que ha estat treballada d'una forma molt precisa per tal d'obtenir un negre molt delicat i elegant, lleuger però a la vegada amb molta amplitud. Visualment es mostra molt similar a un vi rosat, i en nas ens envaeix l'aroma del pebre, que deixa un lloc per les fruites vermelles i de nou, també aquí, un torrat molt subtil. El seu preu és d'uns 11€.

La curiositat del dia: en el Trepat 2010 podem trobar una excepció dels raïms de Catalunya, que solen donar unes tonalitats molt fosques als vins. És per això que el català és l'únic idioma (que coneixem) on el vi negre se'n diu d'aquesta manera, “negre”, mentre que a altres llocs és “vermell” o “tinto”, ja que allà no solen ser tant foscos.

*****

Fins al pròxim glop!

sábado, 9 de junio de 2012

Vista atrás a los inicios: Arrels del vi 2012

Qué mejor lugar para un día de catas que una de las principales puertas de entrada a nuestro país de los primeros vinos y parras que llegaron hace más de veintiseis siglos de la mano de la civilización de la antigua Grecia. Estamos hablando de la localidad ampurdanesa de Sant Martí d'Empúries, dónde se celebró hace unos días por quinto año consecutivo la feria Arrels del Vi. 


Ésta es una feria orientada a los amantes de este mundo, a la que muchos productores del Empordà no faltan para dar a conocer sus vinos: desde frescos blancos de garnacha blanca, pasando por los tintos característicos de esta zona, en los que la influencia de la tramontana se deja notar, hasta algunas garnachas en forma de vinos dulces muy interesantes. Todo esto en la pequeña plaza del pueblo de Sant Martí d'Empúries, perteneciente al término municipal de L'Escala y a pocos metros de las conocidas ruinas de las ciudades romana y griega de Empúries (Emporiae). 

El formato de la feria es el ya conocido en otras: copa de vino para las degustaciones (en este caso se trataba de una Riedel) y tiquets para poder degustar un vino de cada productor (hasta 20), así como un par más para degustar una pequeña tapa de los restaurantes del pueblo, otro para entretener a los más pequeños, y finalmente, un último tiquet que daba la oportunidad de realizar una rápida visita guiada de dos horas por las ruinas de Empúries, todo un acierto.

Una vez recogida la copa y los tiquets, nos dispusimos a comenzar nuestra jornada vinícola. Empezamos catando algunos vinos tintos, de bodegas como Marià Pagès o Martí Fabra. De este último hablaremos después, ya que dos de sus vinos nos llamaron bastante la atención. Bajo un sol de justicia que acompañó la jornada, no pudimos esperar a hacer un pequeño descanso bajo la sombra de un pino con vistas al Golfo de Roses mientras degustábamos un par de copas de vino blanco (de Vinya dels Aspres) para refrescarnos un poco. Después vinieron algunos otros tintos, que conocimos de la mano del mismo productor, acompañados de las tapas de maridaje que nos ofrecían los dos restaurantes que hay en el pueblo.

Llegada la hora, nada mejor que disfrutar de la brisa marina para una buena comida y recuperar fuerzas para seguir la tarde caminando por el paseo que une la localidad de L'Escala y Sant Martí d'Empúries, entre pinos y piedras de hace más de dos mil años. No quisimos perder la ocasión de realizar la visita a las ruinas romanas (las griegas quedan algo relegadas tras éstas). De la mano de un guía muy animado nos pudimos hacer una idea de como eran aquellas ciudades hace tanto tiempo y de como era la vida de sus ciudadanos. Fue una pena que las dos horas no dieran para mucho, pero para acabar de redondear la visita pudimos disfrutar de una degustación del vino que tomaban los romanos: un tinto aderezado con miel y especias, suponemos que para hacerlo mas agradable por la agresividad que debía presentar. ¡Totalmente recomendable!


Finalmente, realizamos algunas catas más una vez renovadas las fuerzas (entre ellas una garnacha dulce muy buena) con el transfondo de una música Jazz que resultaba muy adecuada para el ambiente que se respiraba en la feria. Lástima que el día acabara muy rápido... pero seguro que volveremos otro año, y si vosotros podeis, ¡animaos también!

Así pues, os recomendamos alguno de los vinos que probamos:
  • Martí Fabra L'Oratori 2009:
    Elaborado con Garnacha, Cariñena y Cabernet Sauvignon y criado 12 meses en depósitos subterráneos en vez de en barricas de roble, este tinto resulta muy fresco, tanto por la fruta que se aprecia en nariz como por su ligereza y lo fácil que resulta degustarlo.  Muy adecuado para la immensa calor que se sentía en el Empordà. Además, su precio por debajo de los 6€ lo hace muy interesante. 
  •  Martí Fabra Masia Carreras 2007:
    Se trata de uno de los ganadores del premio Arrels del Vi 2012, al mejor tinto. Muy complejo, con aromas de madera nueva y fruta madura, así como balsámico y con un paso por boca muy equilibrado. Este coupage de Garnacha, Cariñena, Cabernet Sauvignon y Syrah, con una crianza de 18 meses en barricas de roble (de ahí su inconfundible aroma), es un buen descubrimiento para disfrutar de un gran Empordà. Su precio ronda los 17€.
  • Vinyes dels Aspres Blanc dels Aspres 2009: 
    Otro de los ganadores del premio Arrels del Vi 2012, en este caso en la categoría de los blancos. Después de haber probado el mejor tinto, no queríamos perdernos la oportunidad de probar este blanco de Garnacha Blanca. Fermentado y criado en barricas de roble, que le dan este aroma a madera que le aporta complejidad, no quedamos nada decepcionados con las espectativas que teníamos, y menos mientras lo difrutábamos con la maravillosa vista del Golfo de Roses. Por unos 12,5€ lo podéis encontrar en tiendas.
  • Pere Guardiola Torre de Capmany Gran Reserva
    Acabamos el día con un vino dulce de Garnacha que nos sorprendió mucho por su gran abanico de aromas, entre los que destacaban los frutos secos, pero sobretodo con un toque de delicadeza que nos gustó muchísimo. Fue el ganador del concurso en la categoría de vinos dulces.

****

Quin millor emplaçament per un dia de tastos que una de les principals portes d'entrada al nostre país dels primers vins i ceps que van arribar ara fa més de vint-i-sis segles de la mà de la civilització de l'antiga Grècia. Estem parlant de la localitat empordanesa de Sant Martí d'Empúries, on es va celebrar ara fa uns dies per cinquè any consecutiu la fira Arrels del vi.

Aquesta és una fira orientada als amants d'aquest món, on molts dels productors de l'Empordà no hi falten per donar a conèixer els seus vins: des de frescos blancs de garnatxa blanca, passant pels negres característics d'aquesta zona, on la influència de la tramuntana es deixa notar, fins algunes garnatxes en forma de vins dolços molt interessants. Tot això a la petita plaça de la vila de Sant Martí d'Empúries, pertanyent al terme municipal de L'Escala i a pocs metres de les conegudes runes de les ciutats romana i grega d'Empúries (Emporiae). 

El format de la fira és el ja conegut a d'altres: copa de vi per fer els tastos (en aquest cas es tractava d'una Riedel) i tiquets per a poder tastar un vi de cada productor (fins a 20), així com un parell més per degustar una petita tapa dels restaurants del poble, un altre per a entretindre als més petits, i finalment, un últim tiquet que donava la oportunitat de realitzar una ràpida visita guiada de dues hores a les runes d'Empúries, tot un encert.

Un cop recollida la copa i els tiquets, ens vam disposar a començar la nostra jornada vinícola. Per començar vam tastar alguns vins negres, de cellers com Marià Pagès o Martí Fabra. D'aquest últim en parlarem després, ja que dos dels seus vins ens van cridar força l'atenció. Sota un sol de justícia que va acompanyar la jornada, no vam poder esperar a fer un petit descans sota l'ombra d'un pi ben gros amb vistes al Golf de Roses mentre tastàvem un parell de copes de vi blanc (de Vinya dels Aspres) per refrescar-nos una mica. Després van venir alguns altres negres, que vam conèixer de la mà dels mateixos productors, acompanyats de les tapes de maridatge que ens oferien els dos restaurants que hi ha al poble.

Arribada l'hora, res millor que gaudir de la brisa marina per fer un bon àpat i recuperar forces per a la tarda, tot caminant pel passeig que uneix la localitat de L'Escala i Sant Martí d'Empúries, entre pins i pedres de fa més de dos mil anys. Tant és així, que no vam voler perdre l'ocasió de realitzar la visita a les runes romanes (les gregues queden ensorrades sota aquestes). De la mà d'un guia molt trempat ens vam poder fer la idea de com eren aquelles ciutats fa tan de temps i de com era la vida dels seus ciutadans. Va ser una llàstima que les dues hores no donessin per gaire, però per acabar d'arrodonir la visita vam poder gaudir d'un tast del vi que prenien els romans: un negre enriquit amb mel i espècies, suposem que per fer-lo més agradable per l'agressivitat que devia presentar. Totalment recomanable!

Finalment, vam fer uns quants tastos més un cop renovades les forces (entre ells, una garnatxa dolça molt bona) amb el rerefons d'una música Jazz que resultava molt adient per a l'ambient que es respirava a la fira. Llàstima que el dia acabès ràpid... però de ben segur que hi tornem un altre any, i si vosaltres podeu, animeu-vos-hi també!

Així doncs, us recomenem algun dels vins que vam tastar:
  • Martí Fabra L'Oratori 2009
    Elaborat amb Garnatxa, Carinyena i Cabernet Sauvignon i criat 12 mesos en dipòsits subterranis en comptes de en bótes de roure, aquest negre resulta molt fresc, tant per la fruita que s'aprecia al nas com per la seva lleugeresa i facilitat a l'hora de fer-hi un glop. Molt adient per la immensa calor que feia a l'Empordà. A més, el seu preu de menys de 6€ el fa molt interessant.

  • Martí Fabra Masia Carreras 2007:
    Es tracta d'un dels guanyadors del premi Arrels del Vi 2012, al millor vi negre. Molt complex, amb aromes a fusta nova i fruita madura, així com balsàmic i un pas per boca molt equilibrat.  Aquest cupatge de Garnatxa, Carinyena, Cabernet Sauvignon i Syrah, amb una criança de 18 mesos en bótes de roure (d'aquí el seu aroma inconfundible), és un bon descobriment per gaudir d'un gran Empordà. El seu preu ronda els 17€.

  • Vinyes dels Aspres Blanc dels Aspres 2009:
    Un altre dels guanyadors del premi Arrels del Vi 2012, en aquest cas en la categoria dels blancs. Després d'haver tastat en millor negre, no volíem perdre l'oportunitat de tastar aquest blanc de Garnatxa Blanca. Fermentat i criat en bótes de roure, li donen aquest aroma a fusta que li aporta complexitat, i no vam quedar gens decepcionats amb les expectatives que hi teníem, i menys mentre el gaudíem amb la meravellosa vista del Golf de Roses. Per uns 12,5€ el podeu trobar en botigues.

  • Pere Guardiola Torre de Capmany Gran Reserva
    Vam acabar el dia amb un vi dolç de garnatxa que ens va sorprendre molt pel seu gran ventall d'aromes, entre els que destacaven els fruits secs, però tot amb un toc de delicadesa que ens va agradar moltíssim. Va ser el guanyador del concurs al millor vi dolç.
*****

Fins al pròxim glop!

sábado, 26 de mayo de 2012

Bierzo y Toro

Hoy os hablamos de dos denominaciones de origen que seguro que para algunos están aún por descubrir. ¿Conoceis la D.O. Toro? ¿Y la D.O. Bierzo? Estas dos zonas presentan una identidad propia que nos recuerda a la manera en que grandes regiones como el Priorat dejan su huella en los vinos.


Nosotros aprendimos mucho sobre estas dos denominaciones la semana pasada, cuando asistimos a una cata organizada por Wine Palace que giraba en torno a ambas. Intentaremos explicaros de forma muy resumida las características más destacables de cada zona, y si quereis empezar a descubrirlas, dejaros guiar por nuestras recomendaciones y empezad probando alguno de los vinos que nos han presentado en esta ocasión; os daremos una pequeña referencia sobre cada uno.

El Bierzo es una comarca que forma parte de Castilla y León, tocando casi tierras gallegas. La Denominación de Origen Bierzo quedó regulada en 1989 para proteger los vinos que se elaboran en una zona llana que queda roeada de montañas, algo que le da características diferenciales debido al micro-clima mediterraneo que se crea allí. Gracias a ello, los cultivos gozan de buenas temperaturas y quedan resguardados de las últimas heladas del invierno. Las uvas más características de esta denominación son la Godello en los blancos y la Mencía en los tintos (los tres tintos que os presentamos hoy son 100% Mencía). El suelo en la zona es fundamentalmente pizarra, por lo que la mineralidad que encontramos en muchos de sus vinos nos recuerda, de nuevo, a la D.O. Priorat.

  • De 2 2011, de Bodegas Mencía De Dos.
    De este joven vino podemos destacar que está fermentado en acero. La primera impresión con él no fue demasiado buena, ya que de entrada sentimos una fuerte presencia de humedad en su aromas, muy sulfuroso. Es cierto que al pasar varios minutos fue abriéndose para dar paso a una mayor presencia de fruta, aunque quizás volvamos a intentarlo con otra botella a ver si desde el principio nos convence más...

  • Men de Mencía 2008, de Bodegas Soto del Vicario.
    Pasamos aquí un vino con una buena crianza de 12 meses. Se presenta con aromas muy agradables que enseguida nos invitan a degustarlo para descubrir que con un gran equilibrio y muy buena acidez tenemos ante nosotros un vino fácil de beber y apreciar. Con el buen criterio de experta, Gema, nuestra sumiller en la cata, nos aseguró que era el mejor recuerdo de un borgoña en un vino español.

  • Pittacum 2006, de Bodegas Pittacum
    Son solo 8 los meses de barrica en los que envejece este vino, a pesar de ello, la añada 2006 a día de hoy aún se muestra espectacular. En los aromas prima la mineralidad, como ocurre también en los anteriores, pero aquí además encontramos un punto dulzón avainillado. Es muy destacable de este Pittacum el largo y buenísimo postgusto que nos queda, además de la presencia de taninos muy maduros y agradables que suavizan la personalidad de este vino.


Un poquito más al sur del Bierzo, entre Zamora y Valladolid, es dónde encontramos la Denominación de Origen Toro, que quedó regulada por la misma época, en 1987. El clima de la zona que comprende esta D.O. es continental, por lo que aquí encontramos muchos contrastes entre las temperaturas extremas del invierno, las frías noches de verano y las largas horas de Sol, que hacen que las viñas den frutos de muy buena calidad. La uva que más encontramos en esta región es la Tinta de Toro, que es la variedad autóctona que en otras zonas la conocemos como Tempranillo.

  • Flor de Vetus 2009, de Bodegas Vetus
    El primero de los vinos de Toro es un tinto con un paso de 8 meses por barrica. No es un vino joven, pero resulta bastante fresco en nariz. Notamos aromas muy balsámicos que nos traen el recuerdo del eucaliptus, la menta... Y también sentimos especias y notas afrutadas. Es un vino con acidez y astringencia notables, y por esto puede ser el mejor acompañante para unos embutidos o algún plato cocinado con una salsa láctea, para que contrarreste la sequedad que nos puede dejar.

  • Morfeo 2006, de Bodegas Terna
    También aquí encontramos aromas balsámicos: podemos imaginar las hojas del eucaliptus cuando olemos este 100% Tinta de Toro. Pensamos también en tierra mojada, que es un olor a humedad que nos gusta encontrar, diferente de otro clase de olores a humedad que relacionamos con lugares cerrados. Este vino tiene notas tostadas, y en su paso por boca se siente una tanicidad agradable.

  • Almírez 2009, de Bodegas Teso La Monja
    El último de nuestros vinos de hoy es seguramente uno de los que más os gustarán si decidís probarlos. Este es un tinto que tiene un envejecimiento de 12 meses en barrica, que han dado como resultado un vino buenísimo. En nariz es bastante diferente de los anteriores, ya que tiene una presencia muy fuerte de fruta en compota (más madura) e incluso si nos fijamos podemos notar aromas florales. En boca presenta las cualidades de un vino ideal, ya que está perfectamente equilibrado; es uno de esos vinos a los que le podemos poner el adejtivo de redondo.

Siempre es una buena ocasión para probar cosas diferentes, de zonas diferentes, no tan generalistas, y encontrar que la personalidad de denominaciones tan desconocidas para el gran público son toda una gran fuentes de sorpresas bien agradables.

*****

Avui us parlem de dues denominacions d'origen que segur que per a alguns estan encara per descobrir. Coneixem la D.O. Toro? I la D.O. Bierzo? Aquestes dues zones presenten una identitat pròpia que ens recorda a la manera en què grans regions com el Priorat deixen la seva empremta als vins.

Nosaltres vam aprendre molt sobre aquestes dues denominacions la setmana passada, quan vam assistir a un tast organitzat per Wine Palace que englobava les dues. Intentarem explicar-vos de forma molt resumida les característiques més remarcables de cada zona, i si voleu començar a descobrir-les, deixeu-vos guiar per les nostres recomanacions i comenceu provant algun dels vins que ens han presentat en aquesta ocasió; us donarem una petita referència sobre cadascun.

El Bierzo és una comarca que forma part de Castella i Lleó, a tocar gairebe de terres gallegues. La denominació d'origen Bierzo va quedar regulada al 1989 per protegir els vins que s'elaboraven en una zona plana que queda envoltada de muntanyes, cosa que li dóna característiques diferencials degut al micro clima mediterrani que es crea allà. Gràcies a això, els cultius gaudeixen de bones temperatures i queden resguardats de les últimes glaçades de l'hivern. Els raïms més característics d'aquesta denominació són la Godello als blancs i la Mencía als negres (els tres negres que us presentem avui són 100% Mencía). El sòl a la zona és fonamentalment pissarra, amb el què la mineralitat que trobem en molts dels seus vins ens recorda, de nou, a la D.O. Priorat.

  • De 2 2011, de Bodegas Mencía de Dos.
    D'aquest jove podem destacar que està fermentat en acer. La primera impressió amb ell no va ser gaire bona, ja que d'entrada hi vam sentir una fort presència d'humitat als seus aromes, molt sulfurós. És cert que al passar alguns minuts es va anar obrint per donar pas a més sensació de fruita, tot i que potser tornem a provar-ho amb una altra ampolla a veure si des del principi ens convenç més...

  • Men de Mencía 2008, de Bodegas Soto del Vicario.
    Passem aquí a un vi amb una bona criança de 12 mesos. Es presenta amb aromes molt agradables que de seguida ens conviden a tastar-lo per descobrir que amb un gran equilibri i molt bona acidesa tenim davant nostre un vi fàcil de beure i d'apreciar. Amb el bon criteri d'experta, Gema, la nostra sumiller al tast, ens va assegurar que era el millor record d'un borgonya a un vi espanyol.

  • Pittacum 2006, de Bodegas Pittacum
    Són només 8 els mesos de bóta els que envelleix aquest vi, i tot i això, l'anyada 2006 a dia d'avui encara es mostra espectacular. Als aromes hi prima la mineralitat, com també passa als anteriors, però aquí a sobre hi trobem un punt dolç de vainilla. És molt destacable d'aquest Pittacum el llarg i bon postgust que ens resta, a més de la presència de tanins molt madurs i agradables que suavitzen la personalitat d'aquest vi.

Una mica més al sud del Bierzo, entre Zamora i Valladolid, és on trobem la denominació d'origen Toro, que va quedar regulada sobre la mateixa època, al 1987. El clima de la zona que compren aquesta D.O. És continental, amb el què aquí hi trobem molts contrasts entre les temperatures extremes de l'hivern, les fredes nits d'estiu i les llargues hores de Sol, que fan que les vinyes donin fruits de molt bona qualitat. La varietat que més hi trobem és la Tinta de Toro, que és la varietat autòctona que a altres zones es coneix com Tempranillo.

  • Flor de Vetus 2009, de Bodegas Vetus
    El primer dels vins de Toro és un negre amb un pas de 8 mesos per bóta. No és un vi jove, però resulta força fresc al nas. Hi notem aromes molt balsàmics, que ens recorden a l'eucaliptus, la menta... I també s'hi aprecien espècies i notes afuitades. És un vi amb acidesa i astringència notables, i per això pot ser el millor acompanyament per a uns embotits o algun plat cuinat amb una salsa làctia, per tal que contraresti la sequedat que ens pot deixar.

  • Morfeo 2006, de Bodegas Terna
    També aquí hi trobem aromes balsàmics: podem imaginar les fulles de l'eucaliptus quan ensumem aquest 100% Tinta de Toro. Pensem també en terra humida, que és un aroma a humitat que ens agrada trobar, diferent a altres olor a humitat que relacionem a llocs tancats. Aquest vi té note torrades, i al seu pas per boca s'hi troba una tanicitat agradable.

  • Almírez 2009, de Bodegas Teso La Monja
    Aquest últim dels nostres vins d'avui és segurament un dels que més us agradaran si decidiu tastar-los. Aquest és un vi negre que té un envelliment de 12 mesos en bóta, que han donat com a resultat un vi boníssim. Al mas és força diferent als anteriors, ja que té una presència molt forta de fruita en compota (més madura) i inclús si ens hi fixem podem sentir aromes florals. En boca té les qualitats d'un vi ideal, ja que està perfectament equilibrat; és un d'aquells vins als que li podem donar l'adjectiu de rodó.

Sempre és una bona ocasió per tastar coses diferents, de zones diferents, no tant generalistes, i trobar que la personalitat de denominacions tan desconegudes pel gran públic són un gran font de sorpreses ben agradables.

*****

Fins al pròxim glop!